Un nene de apenas 2 años sobrevivió una noche perdido en el desierto montañoso del norte de Arizona y apareció al día siguiente junto a un perro que no formaba parte del operativo de búsqueda. Buford, una cruza de Gran Pirineo y pastor de Anatolia, habría encontrado al pequeño bajo un árbol y lo acompañó hasta la entrada del rancho donde vivía.
La distancia vuelve todavía más extraordinaria la historia. Boden Allen había desaparecido de su casa en Seligman y fue localizado unas 16 horas después, aproximadamente a más de 11 kilómetros del punto de partida.
Más de 40 personas lo buscaron durante toda la noche
La desaparición puso en marcha un operativo del Yavapai County Sheriff's Office en el que participaron más de 40 integrantes de búsqueda y rescate, policías y otros efectivos. El terreno era accidentado y la temperatura descendía considerablemente durante la noche.
Había además otra amenaza concreta. Durante el operativo, un helicóptero detectó dos pumas en el área por la que había pasado el chico, según confirmó la oficina del sheriff. Boden llevaba solamente una camiseta y pantalones de pijama cuando salió de su casa.
El nene consiguió encontrar refugio durante parte de la noche debajo de un árbol. Mientras tanto, Buford hacía lo que habitualmente hace en el establecimiento del ranchero Scotty Dunton: patrullar los alrededores para mantener alejados a coyotes y otros posibles depredadores.
Buford apareció con el nene en la entrada del rancho
A la mañana siguiente, Dunton salió y observó una escena inesperada. Buford estaba sentado cerca de la entrada y junto a él había un chico pequeño, que inmediatamente reconoció como el nene cuya desaparición había sido informada en la zona.
Cuando el ranchero le preguntó posteriormente qué había ocurrido, Boden indicó que el perro lo había encontrado.
Dunton reconstruyó parte del recorrido y consideró que Buford probablemente localizó al pequeño cerca de un sector de pasturas y lo acompañó durante al menos una milla hasta la casa.
No puede saberse exactamente cuánto tiempo permaneció el perro con él ni todo lo que ocurrió durante aquellas horas. Las autoridades sí sostuvieron que Buford probablemente protegió y orientó al chico hasta un lugar seguro, algo coherente con su función habitual como perro guardián del rancho.
El chico salió de la experiencia con apenas algunos rasguños
A pesar del frío, la distancia y el terreno, Boden estaba alterado y deshidratado, pero en buenas condiciones generales. Su familia explicó posteriormente que había sufrido únicamente algunos rasguños y pudo regresar con ellos.
Días después ocurrió otro encuentro: el chico volvió a ver a Buford. El perro fue reconocido como miembro honorario del equipo de búsqueda y rescate del condado, mientras la familia agradeció al ranchero por haberlo asistido cuando apareció en su propiedad.