Israel celebra este martes unas elecciones legislativas decisivas para el futuro político del primer ministro Benjamín Netanyahu, quien busca mantenerse en el poder después de una legislatura marcada por los ataques de Hamás del 7 de octubre de 2023, la guerra en Gaza y las escaladas militares con Líbano e Irán.
Los colegios electorales abrieron a las 7 de la mañana, hora local, para recibir a 7.332.000 ciudadanos habilitados para votar. Según los últimos sondeos, el bloque opositor encabezado por el exjefe del Ejército Gadi Eisenkot llega con una ventaja sobre la coalición oficialista, poro ambos sectores necesitarían negociar apoyos para formar gobierno.
Netanyahu emitió su voto durante la mañana en un colegio electoral de Jerusalén Oeste, acompañado por su esposa, Sara. “¡Vayan a votar!”, expresó el mandatario, según un comunicado difundido por su oficina.
Netanyahu ha votado junto a su esposa Sara en un colegio electoral de Jerusalén.
EFE
También votó el presidente israelí, Isaac Herzog, quien acudió junto a su esposa a un establecimiento del barrio de Rehavia, en Jerusalén. “Deseo lo mejor al pueblo de Israel, a mi nación, a mi maravillosa nación, mucho éxito en esta elección”, manifestó ante los periodistas.
Por su parte, Eisenkot comenzó la jornada visitando colegios electorales cercanos a Gaza antes de emitir su sufragio. El dirigente opositor pidió a los ciudadanos que apoyen a su partido, Yashar!, para conseguir la fuerza necesaria que permita impulsar un cambio político.
Netanyahu podría perder el poder: qué dicen las encuestas
Las últimas encuestas publicadas por las tres principales cadenas de televisión israelíes, tres días antes de las elecciones, ubican al bloque de Gadi Eisenkot con entre 52 y 56 escaños, mientras que la coalición encabezada por Netanyahu alcanzaría alrededor de 50. Sin embargo, ninguno de los dos sectores llegaría por sí solo a los 61 escaños necesarios para obtener la mayoría en el Parlamento israelí, conocido como Knéset.
Gadi Eisenkot, el militar que busca destronar a Netanyahu.
En ese escenario, los partidos árabes podrían convertirse en actores decisivos para la formación del próximo gobierno.
Netanyahu, líder del derechista Likud, cuenta con el respaldo de formaciones judías ultraortodoxas y partidos ultranacionalistas, entre ellos los representados por los ministros Bezalel Smotrich, de Finanzas, e Itamar Ben Gvir, de Seguridad Nacional.
En tanto, Eisenkot encabeza el partido de centroderecha Yashar! y reúne el apoyo de otras fuerzas opositoras, entre ellas Beyajad, Israel Beitenu y Los Demócratas.
Las proyecciones también otorgan entre 14 y 16 bancas a los partidos árabes, cuya participación podría resultar fundamental en las negociaciones posteriores a los comicios.
El voto árabe podría definir al próximo gobierno de Israel
Uno de los factores centrales de estas elecciones será la participación de los ciudadanos árabes israelíes, que representan aproximadamente el 20% de la población del país y el 17% del electorado.
El director general de la Comisión Electoral Central de Israel, Dean Livne (c), en el acto de apertura de la jornada electoral.
EFE
Se trata de ciudadanos israelíes de origen palestino, descendientes principalmente de quienes permanecieron en el territorio durante la guerra que precedió a la creación del Estado de Israel.
A diferencia de la población palestina de Jerusalén Este ocupado, estos ciudadanos pueden participar en las elecciones legislativas israelíes.
Sin embargo, en comicios anteriores una parte del electorado árabe optó por no votar, por lo que su nivel de participación será uno de los indicadores clave de la jornada.