Un trabajador que dedicó 34 años de su vida al cuidado de perros de raza Airedale terrier en Hampshire llevó a la Justicia la disputa por la herencia de 1,1 millones de libras de su empleadora. El cuidador interpuso una demanda tras considerar insuficiente la suma otorgada en el testamento.
David Brand convivió y trabajó desde 1992 en la propiedad de Mary Swash, célebre criadora canina cuyos ejemplares ganaron el máximo galardón en el certamen Crufts. Tras el fallecimiento de Swash a los 89 años en julio de 2025, el hombre continuó residiendo en la finca al cuidado de diez perros.
¿Qué reclamó el cuidador de los perros de la millonaria ante la Justicia?
En su testamento elaborado en 2008 y nunca modificado, la empresaria legó 100.000 libras a Brand y destinó el remanente de su patrimonio a su único hijo, John Cartledge. El patrimonio de la fallecida se compone de la granja valuada en 1,1 millones de libras y cerca de 70.000 libras en efectivo que permanecen congeladas tras la medida cautelar interpuesta por el demandante.
Frente a la falta de liquidez que adujo el demandante para afrontar el invierno y sostener la manutención de los animales, el tribunal evaluó sus necesidades financieras de forma urgente. Durante la audiencia preliminar en el Tribunal Alto de Londres, el juez sustituto Michael Jefferis reconoció que Brand mantenía un vínculo informal con la fallecida. Jefferis valoró la postura del heredero legítimo y afirmó que el hijo de la empresaria debía ser “alabado por reconocer una responsabilidad” hacia el histórico colaborador.
¿Cuánto cobrará Brand hasta que se resuelva el juicio por la herencia?
Por su parte, Cartledge incrementó el sostén económico mensual para el trabajador de 350 a 850 libras mientras se resuelve el pleito principal. Además, el ejecutor testamentario sostiene el pago de unas 1.500 libras al mes para los gastos generales de la finca y la manutención del grupo de canes.
En una comunicación dirigida a la representación legal de Brand, Cartledge aseguró que comprendía el significado de su labor junto a su madre y remarcó que era su deber “garantizar que viva cómodamente durante el resto de su vida”. El juicio definitivo para resolver la partición final de la fortuna familiar se llevará a cabo durante el próximo año.