jueves 1 de octubre de 2020

Mundo Club House

Ideas para ordenar aquellos objetos que te molestan

Son objetos imprescindibles para mantenernos en forma, ir a la compra o cambiar los focos de una lámpara, pero no siempre sabemos dónde guardarlos.

¿Dónde pongo las cosas que me molestan?

Cuántas veces te habrás preguntado lo mismo. Bueno, en esta nota te contamos cómo poder ordenar tu casa sin necesidad de desprenderte de elementos o herramientas que usas cada tanto.

Los objetos que tenemos en casa no siempre tienen por qué ser decorativos. Muchas veces, los hemos escogido por su función utilitaria y, lo cierto es que, cuando no los estamos utilizando, nos molestan. ¿Qué hacer con la escalera? ¿Dónde poner el carrito de la compra? ¿Y la decoración navideña? ¿Dónde guardarla el resto del año? Te damos ideas para tener escondidos esos objetos tan imprescindibles en ocasiones pero que no necesitas tener a la vista todos los días.

La bicicleta

Te ayuda a trasladarte sin contaminar, contribuye a que estés en forma, pero, en casa, no tenés ni idea de dónde ponerla. Por eso te recomendamos que la cuelgues en la pared de la habitación donde dejas los trastos, en el estudio o, en definitiva, cualquier habitación que no sea el dormitorio.

La alfombra

En invierno, contribuyen a mantener la casa calentita, a la vez que la decoran. Pero en verano, es preferible prescindir de ellas, especialmente de las de lana, ya que sin ellas, el ambiente que se respira es más fresco. La pregunta es: "¿Dónde las ponemos cuando no las necesitamos?" Lo mejor es guardarlas de la misma forma que la ropa de invierno, en una bolsa de plástico especial.

Los juguetes

Si fuera por tu hijo, los juguetes formarían un mosaico desordenado en el suelo todo el día. Merece la pena, pero con matices. Es decir, la casa mejora visualmente cuando los juguetes están en su sitio, pero podés almacenarlos en lugares "informales", como bien una cesta de paja o un aparador divertido. Recoger -ya sabes- puede formar parte del juego.

Los azulejos sobrantes

Cuando hacemos obras en la cocina o en el baño, generalmente sobran azulejos. Nuestro consejo es: "¡No los tirés!" Podés necesitarlos más adelante. Por ejemplo, si tené un escape de agua en la cocina y es necesario picar la pared para solucionarlo. Lo agradecerás (y el paleta, también).

La escalera metálica

No hablamos de una escalera estéticamente agradable sino de la típica escalera metalizada con la que logramos llegar a cambiar el foco de la lámpara colgante del salón o bien de los focos del pasillo. Es muy útil, pero cuando no la estamos utilizando, no sabemos dónde ponerla, por eso los balcones están llenos de escaleras. Una opción rápida y económica es disponer de un armario de exterior con la altura suficiente como para poder guardarla en su interior. Si no, otra opción es pintarla de algún color bonito o de negro y usarla para poner plantas colgantes que la hagan pasar desapercibida, todo un 2x1.

El carrito de la compra

La cocina, de nuevo, vuelve a ser "la gran solución" de almacenamiento. Aunque, en el caso del carrito de compra, te recomendamos que lo guardes tapado con un plástico, para que no le perjudique el polvo. Especialmente, si es tan estético.

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