Mas de 30.000 solicitantes de asilo africanos, que llegaron clandestinamente a Israel, se manifestaron ayer en Tel Aviv, según la policía. "Más de 30.000 manifestantes marcharon sin incidentes en Tel Aviv", declaró una portavoz de la policía, Luba Samir. La manifestación es la protesta más grande de este tipo en el país.
Congregados en la plaza Yitzhak Rabin, los manifestantes denunciaban el rechazo de las autoridades israelíes a examinar sus solicitudes para obtener un estatuto de refugiados. También se oponían a la detención de algunos centenares de ellos.
"¡Todos somos refugiados! Sí a la libertad no a la prisión", gritaron, en inglés, portando banderas eritreas y etíopes. Muchos de ellos aseguran haber huido de dictaduras, guerras civiles o genocidios.
"En lugar de considerarnos como refugiados, el gobierno israelí nos trata como criminales" dijo un eritreo, que entró clandestinamente a Israel hace cuatro años.
Según una ley votada el 10 de diciembre, los inmigrantes clandestinos pueden ser ubicados, sin previo proceso, en un centro de detención durante un período de un año.