30 de noviembre de 2013 - 01:41

Merchandising con fines solidarios

El limosnero tiene dos labores: efectuar actos de caridad y recaudar el dinero para financiarlas. La oficina de Krajewski se financia con la producción de pergaminos papales, certificados hechos a mano con una foto del Papa que los fieles pueden adquirir para una ocasión especial -por ejemplo una boda, bautismo u ordenación sacerdotal- con el nombre del que lo recibe y una bendición apostólica escrita en caligrafía.

Todo lo que se obtiene por ello va directamente a labores de caridad. El año pasado la oficina gastó un millón de euros (1,4 millón de dólares) en 6.500 solicitudes de ayuda. Krajewski dijo que es probable que esas cifras se hayan duplicado este año.

Las cantidades que se reparten no son elevadas: hace poco Krajewski envió un cheque por 200 euros (270 dólares) a una anciana de Venecia que le escribió a Francisco lamentándose que un carterista le había robado 54 euros (75 dólares).

Las labores de caridad por montos mayores y a más largo plazo son manejadas por la federación internacional Cáritas, del Vaticano, o por Cor Unum, una oficina de la Santa Sede. El limosnero, explicó Krajewski, es más un puesto caritativo de "primeros auxilios": dosis rápidas y pequeñas de ayuda que no requieren salvar obstáculos burocráticos pero que, de todas formas, son sinceras y conllevan algo de sacrificio.

"El ser limosnero tiene que costarme algo, de forma que pueda transformarme", afirmó. Contrastó ese tipo de caridad con, por decir algo, la de un cardenal de quien no reveló su nombre, el cual alguna vez presumió que siempre daba dos euros a un pordiosero en una calle cercana al Vaticano.

"Le dije: `Eminencia, eso no es ser un limosnero. Usted puede dormir en paz en la noche, pero ser limosnero le debe costar algún trabajo. Dos euros no es nada para usted. Tome a esta persona pobre, llévela a su amplio apartamento que tiene tres baños, permítale que tome un duchazo y, mientras él se ducha, prepárele café, sírvaselo y, tal vez, regálele su suéter. Eso es ser un limosnero".

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