Mendoza, tierra de héroes

San Martín se esforzó para gobernar Mendoza y ponerla al servicio de la organización del ejército. Así, se transformó en un enorme cuartel.

Hacia 1816, la incertidumbre dominaba las Provincias Unidas del Río de la Plata. Aunque acababan de declararse independientes, se encontraban amenazadas por las fuerzas de la corona española que intentaba recuperar sus antiguas posesiones. En el Norte, las milicias dirigidas por Güemes resistían el avance de los realistas desde 1815; en el Este, los portugueses habían ocupado la Banda Oriental y Artigas lideraba a los autonomistas que controlaban el Litoral.

En la frontera oeste, San Martín organizaba un ejército para enfrentar los más de 5.000 soldados veteranos que habían reconquistado Chile en 1814.

A la guerra y los desacuerdos políticos se sumaba una difícil situación económica que ya agobiaba a los habitantes.

¿Por qué llegó San Martín a Mendoza?
El Cruce de los Andes de 1817 fue la mayor operación político-militar efectuada en América Latina para lograr la independencia de Chile y la posibilidad de continuar la empresa emancipadora hacia el Perú.

Antes, en 1816, había un gran dilema: cómo llegar al Alto Perú y libertarlo sorteando el altiplano. Debieron pensarse los caminos más propicios para avanzar sobre Lima y en esto, la figura de San Martín fue determinante. Así, nuestro prócer fue capaz no sólo de diseñar un plan de cruce de la cordillera, sino de continuar en una segunda etapa con la misión de llegar a Perú a través del mar.

Lo cierto es que hubiera sido imposible efectuar la epopeya sin esos 28 meses en los que  gobernó Cuyo.

San Martín arribó a Mendoza, la capital de la Gobernación de Cuyo, poco antes de la restauración del gobierno propuesto por España en Santiago (Chile). Una vez conocida la derrota de Rancagua, encaró ayuda para la emigración de miles de patriotas chilenos que esquivaban la represión de los realistas en sus tierras.

San Martín se esforzó para gobernar Mendoza y ponerla al servicio de la organización del ejército. En una de las tantas cartas que le cursó a Tomás Guido, quien sería su confidente casi hasta su muerte, le había escrito: "Haremos soldados de cualquier bicho". En efecto, en 1814, la única tropa de línea en Mendoza consistía en la reducida Compañía de Blandengues, radicada en el fuerte de San Carlos y San Rafael, cuyo número oscilaba entre 42 y 29 hombres; a ella se sumaban milicias urbanas y rurales, "esa gente que no era de guerra" -tal fue la expresión que usó el gobernador-, divididas en cuerpos de blancos y pardos que reunían 280 hombres de infantería y 600 de caballería.

En ese tiempo, la sociedad cuyana se transformó en un enorme cuartel en el que todos sus ciudadanos y sus recursos fueron puestos al servicio de la causa libertadora.

La formación del Ejército de los Andes
San Martín tenía muy claro su objetivo y para ello diseñó un plan. Fue muy coherente entre lo que pensó- diseñó y lo que ejecutó.

Esta capacidad de liderazgo lo hizo creíble y respetable entre el pueblo y el ejército.

Seleccionó a los mejores hombres para que se encargaran de distintas dependencias del ejército. Allí es donde aparecen figuras como la de Fray Luis Beltrán, José Álvarez Condarco, Pedro Regalado de la Plaza, Bernardo O'Higgins, Tomás Guido y Bernardo de Vera y Pintado, entre otros.

El punto de partida para la conformación del Ejército de los Andes no fue militar, sino socio-político. El General impuso una férrea disciplina social dado el escenario de guerra inminente con las fuerzas realistas que podían invadir la provincia en cualquier momento. Bajo un estricto control social ejercido por los decuriones, procuró siempre lograr el apoyo necesario para sus medidas por parte de la elite cuyana (hacendados, iglesia, comerciantes, etc.).

Los hombres que se transformarían en soldados se reclutaron entre campesinos y trabajadores urbanos. También los dueños de los esclavos debieron entregar al Ejército el 30% de ellos. El nervio guerrero de aquella fuerza sería el Regimiento de Granaderos a Caballo, la extraordinaria máquina de guerra creada por él mismo.
De esta forma, fue surgiendo desde la nada misma la fuerza militar de la independencia.

ACTIVIDADES DE COMPRENSIÓN LECTORA
- Identificá las palabras que no comprendás. Buscá el significado en el diccionario.

- Volvé a leer el párrafo en el que se encuentra esa palabra para recuperar el sentido de lo que dice.

- ¿Cuál es el sentido de la frase "haremos soldados de cualquier bicho"?

- Contexto histórico: ¿Qué pasó en Rancagua? ¿Cuál fue la consecuencia de esa derrota? ¿Cuánto tiempo gobernó San Martín en Cuyo? ¿En qué años?

Tenemos algo para ofrecerte

Con tu suscripción navegás sin límites, accedés a contenidos exclusivos y mucho más. ¡También podés sumar Los Andes Pass para ahorrar en cientos de comercios!

VER PROMOS DE SUSCRIPCIÓN

COMPARTIR NOTA