La Independencia se conoció en la provincia el 19 de julio de 1816. Por un viaje de San Martín, el cabildo local y el general O’Higgins se encargaron de los festejos: se iluminó la ciudad y se hizo una parada de granaderos.
Mendoza se enteró diez días después
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Si bien hoy se celebra el Bicentenario de la Declaración de la Independencia, hace 200 años Mendoza no estaba enterada de este trascendental hecho. Es que en esa época la lentitud de las comunicaciones atrasó la llegada de la noticia a estas tierras hasta el 19 de julio.
Ese día, a través de una carta dirigida a San Martín, por entonces gobernador intendente de Cuyo, se le comunica que el Congreso había declarado la Independencia de la dominación de los reyes de España y la metrópoli el pasado 9 de julio.
La misiva, junto a una larga serie de documentos históricos de esos años, se encuentran expuestos en la muestra “San Martín y la Independencia en Mendoza”, que estará habilitada hasta el 31 de agosto en el Archivo Histórico de la Provincia.
“Un día después, el 20 de julio, Francisco Narciso Laprida -diputado por San Juan- le anuncia al cabildo de Mendoza el envío de una copia del Acta de la Declaración que todavía conservamos”, relató Elvira Búcolo, historiadora y titular del Archivo, quien agregó que también le hacen llegar la fórmula de juramento que tenían que tomar todos los hombres que componían las Provincias Unidas.
Para esa fecha San Martín no estaba en Mendoza, sino que se encontraba en Córdoba entrevistándose con Juan Martín de Pueyrredon, que era Director Supremo. “El cabildo estaba a cargo del poder político y Bernardo O’Higgins a cargo del poder militar, por lo que van a ser ellos los que organizan los festejos”, precisó.
Por su parte, el cabildo manda a iluminar la ciudad, organiza juegos como corridas de toros, fuegos de artificio y también un tedéum, mientras que O’Higgins organiza una parada de 300 granaderos en la plaza principal.
“Pero como en ese entonces sólo cuenta con 40 caballos, le pide 260 más al cabildo con el objetivo de solemnizar la independencia con una montada de los granaderos”, detalló Búcolo.
El 8 de agosto de ese año, cuando San Martín retorna a la provincia, le toma la jura de la independencia a los jefes y oficiales del Ejército de los Andes, cuya acta también se encuentra en el Archivo.
Al tiempo el General, que desde hacía meses preparaba tropas, mandó a confeccionar la Bandera del Ejército de los Andes. “El 5 de enero de 1817, San Martín llevó la bandera y su tropa a la plaza del Área Fundacional y en la iglesia matriz -donde luego funcionó el hogar San Vicente de Paul- los hace bendecir y poner bajo la protección de la Virgen del Carmen de Cuyo”, dijo la mujer.
El 24 de enero de 1817 envió una carta dirigida al pueblo y al Cabildo agradeciendo y reconociendo el sacrificio del pueblo mendocino. “Esa misma tarde partió hacia Chile”, subrayó.
Ansiada noticia
Para Búcolo, la noticia de la independencia es tomada con júbilo por los habitantes de esa época: “La alegría no sólo se sintió en Mendoza, sino también en San Juan y en San Luis”, expuso, y aclaró que los ciudadanos habían sido informados de la realización del Congreso en Tucumán.
Previamente, el 28 de marzo de 1816, Tomás Godoy Cruz y Juan Agustín Maza, representantes de Mendoza en el Congreso, habían enviado una carta desde Tucumán contando que el 25 del corriente se inauguraron las sesiones del mismo.
“Además, el 7 de abril de ese año cuando le llega a San Martín el acta de apertura de las sesiones del Congreso, él escribe un bando para transcribir el acta y manda a que se ilumine la ciudad durante tres noches consecutivas en demostración de júbilo por la instalación del Congreso de Tucumán”, explicó la historiadora, quien destaca el interés de los mendocinos en todos los acontecimientos que sucedían en Tucumán.
Otro aspecto clave en la declaración que tuvo que ver con la provincia fue la relación entre Godoy Cruz y San Martín, ya que este último le enviaba cartas animándolo a apurar la Declaración, para luego poder completar su plan continental al mando del Ejército de los Andes.
Aquella lejana aldea
Estos hechos históricos fueron recibidos en una Mendoza muy distinta a la que conocemos actualmente. La ciudad principal de ese entonces tenía 58 manzanas y estaba delimitada al norte por la calle Santiago del Estero, al sur por San Luis, al este por el canal Cacique Guaymallén y al oeste por el Tajamar. “El Área Fundacional de hoy era el centro cívico”, señaló Búcolo.
Según el censo de 1810, recuperado por la historiadora, en esa época sólo vivían en estas tierras 13.300 habitantes. “Un 43 por ciento eran blancos americanos; 33,5 por ciento eran negros y mulatos, 21,6 por ciento eran indios y sólo un 1 por ciento eran españoles”, precisó.
Para la mujer, se trataba de una población con un gran sentimiento religioso y que conservaba ciertas costumbres bien definidas, como levantarse temprano, reunirse al mediodía para comer, dormir una siesta de tres horas, volver al trabajo hasta ponerse el sol, rezar, jugar a los naipes y cenar.
“Las familias más destacadas eran los Castillo, los Villavicencio, los Villegas, los Lemos y los Coria”, enumeró la experta, quien contó además que los lugares de estilo en los que se daban todas las órdenes eran la plaza principal, la catedral y el convento de San Francisco.
Es importante recordar también que desde 1814, cuando San Martín se hace cargo de la provincia, comienza a tomar ciertas medidas para mejorar tanto el aspecto como la funcionalidad de la ciudad. “Él manda a blanquear los frentes y a construir veredas de laja o ladrillos.
También hace barrer las calles, regarlas y recoger la basura. Por otra parte, ordena la circulación de los ciudadanos y que los caballos se aten en los palenques que él hizo construir y no a los árboles”, enumeró la historiadora.
Además de estas intervenciones, el General también se ocupó de dictar medidas en salud, educación, economía y defensa nacional. En esa primera área manda a todas las personas, sin distinción de edad ni raza, a vacunarse contra la viruela. "También estipula que se reúnan todos los perros sueltos en la calle porque hay rabia y era la única forma de controlarla", detalló la historiadora.
En lo que atañe a la educación, manda a los maestros a reunirse todos los jueves en la plaza mayor para entonar el Himno nacional, y en cuanto a la economía, se ocupa de reordenar las finanzas públicas.
También trascendieron sus medidas en favor de la defensa nacional, ya que determina que todos los españoles que residían cerca de la frontera tenían que trasladarse a la ciudad de Mendoza para ser vigilados. Además, todo aquel que no tuviese un trabajo demostrado con un papel debía formar parte del ejército.
Hechos históricos
28 de marzo de 1816. Tomás Godoy Cruz y Juan Agustín Maza, diputados por Mendoza, comunican la inauguración del Congreso el día 25 de marzo.
7 de abril de 1816. San Martín transmite el acta de apertura de las sesiones del Congreso y manda a que se ilumine la ciudad.
19 de julio de 1816. Llega la noticia de la Declaración de la Independencia a Mendoza.
20 de julio de 1816. Se comunica el envío del Acta de la Independencia y la fórmula de juramento.
8 de agosto de 1816. San Martín hace jurar la Independencia a a los jefes y oficiales del Ejército de los Andes.
5 de enero de 1817. San Martín hace bendecir la bandera del Ejército de los Andes.
24 de enero de 1817. San Martín envía una carta dirigida al pueblo y al Cabildo agradeciendo y reconociendo el sacrificio del pueblo mendocino.