Algunos gorriones a lo lejos, me recuerdan que no es una gran foto onírica, es real. Frío y silencio. Ciudad vacía. La nada se manifiesta durante dos horas.
Algunos gorriones a lo lejos, me recuerdan que no es una gran foto onírica, es real. Frío y silencio. Ciudad vacía. La nada se manifiesta durante dos horas.
Camino por avenida San Martín (giro en contramano), por Rivadavia. Esta vez me siento un rato en medio de la calle. Todo es interminable y asusta de a ratos.
Continúo lentamente hasta calle Chile, y un televisor (del otro lado del vidrio de un kiosco), me llama la atención. Es la causa misma. El orígen. Final de Fútbol. Deporte que paraliza a un país entero. Depender de la fortuna de ser cara y no cruz, desde el inicio mismo, hasta el silbato final. Esta vez Argentina no logró la tercera estrella en su camiseta. Llantos de sub-campeón y la vida que de repente me sorprende en medio de una esquina nuevamente…
13 de julio 2014.