“Si doblas una manguera, cortas el paso del agua y no riegas las plantas. Con la columna pasa algo similar, si se pinzan los nervios, cortas o mermas los mensajes que estos pasan a los órganos del cuerpo con los que están conectados”, según Ata Pouramini, quiropráctico de fama internacional.
Una buena postura tiene un sinfín de beneficios: “dota de un mayor atractivo y elegancia, aporta confianza, seguridad, poder de convicción y presencia, y además te evita problemas respiratorios, digestivos y de espalda”, describe el experto. Además, tonifica el abdomen y los músculos de la pelvis, que sostienen la columna.
- Mantente recta y erguida con libros en la cabeza, evitando que estos se caigan al suelo.
- Camina sin adelantar los hombros. “Llévalos hacia atrás, casi tras las caderas, obtendrás un lifting de estómago inmediato, porque éste se desplazará hacia adentro automáticamente”, asegura Pouramini.
- No arrastres los pies al caminar. “Visualiza una línea imaginaria y lleva las piernas en paralelo”, apunta el gurú.
- Anda un poco más deprisa de lo que lo haces habitualmente. “Este pequeño cambio de velocidad te dará más confianza y energía”, asegura Pouramini.
- Respira con el abdomen.
- Mantén una buena alimentación, variada y equilibrada, rica en verduras, hortalizas y frutas, y pobre en carbohidratos refinados.
- Practica algo de ejercicio, preferiblemente natación, yoga, Pilates o estiramientos.
- Descansa las horas suficientes –7 u 8 horas- y en un colchón adecuado, dale la vuelta periódicamente y debes cambiarlo a los 10 años de uso.
- Tu cabeza no debe preceder a tu cuerpo cuando vayas caminando. “Nunca tiene que ir por delante”.
- Tus pasos no deben ser ni muy cortos ni muy largos, trata de encontrar el equilibrio. “Pese a lo que la gente cree, una columna totalmente recta no es algo saludable. Olvida esta creencia. La columna tiene que tener una ligera curvatura -como un plátano-, en el cuello y lumbares”, explica el quiropráctico.
- No fuerces el cuello para que esté recto. “Así evitarás migrañas, jaquecas, hernias discales, problemas respiratorios y digestivos, y hormigueo en las manos”, aconseja el experto.
- Evita el estrés emocional, el químico –por la ingesta de drogas o alcohol-, y el físico –fruto de malas posturas, como pasar muchas horas sentado o recostado en un sofá, o por caídas.