Al menos 660 pederastas fueron detenidos en una masiva operación británica, donde intervinieron policías de 45 organismos diferentes. Médicos, boys scouts, jefes de residencias para chicos vulnerables y ex policías figuran entre los detenidos. La detención de un legislador fue desmentida oficialmente. La investigación duró seis meses y fue coordinada porque analizaron el acceso a internet y a sitios encriptados, donde se muestran los más aberrantes casos de abuso infantil. Uno de los médicos detenidos tenía al menos 1 millón de imágenes de chicos abusados, algunos de los peores casos que se pueden ver “on line”.
La operación buscó salvar a 400 chicos, que habían sido abusados, y a potenciales víctimas. Se allanaron 833 casas y se examinaron 9.172 computadoras, discos duros y teléfonos. Entre los 660 arrestados, al menos 399 estaban registrados como delincuentes sexuales en el registro oficial británico, pero la mayoría no tenía antecedentes policiales. “Nuestro objetivo fue proteger chicos que fueron víctimas on line o estaban en riesgo de serlo o bajo la amenaza de explotación sexual”, dijo Phil Gormley, el vicedirector del NCA británico, que coordinó la operación.
“Algunas de las personas que comenzaron viendo imágenes indecentes en internet fueron después a abusar chicos directamente. La operación no fue solo para detener a gente que miraba imágenes sino a los potenciales delincuentes sexuales”, advirtió. El mensaje es que internet no es más anónima para cometer estos actos depravados y que si miran, dejan su ADN en ella. La policía ha admitido que en Gales e Inglaterra está lidiando con un sin precedente número de informes de abusos sexuales.
El mensaje es claro: Internet es un territorio hostil desde ahora para los pederastas. La policía del mundo entero está colaborando en la investigación de pederastas, que están interconectados vía internet. Se están usando técnicas nuevas para detectarlos y procesarlos, a ellos y a los potenciales delincuentes.