10 de septiembre de 2014 - 00:00

Más de 10.000 fanáticas cantaron con Arjona en el Malvinas

Seguidoras de distintos puntos de Mendoza y provincias vecinas, vivieron una noche inolvidable con el guatemalteco.

Desde el segundo nivel del escenario, sentado, pedaleando y ante una ovación, Ricardo Arjona largó anoche su recital con A la luna en bicicleta, minutos después de las 22, en el estadio Malvinas Argentinas.

Poco antes del comienzo, Julieta Gómez y María Belén Fragapane, como el resto, estaban felices. Faltaban minutos para cumplir el sueño de ver en vivo a su ídolo.

Es que era la primera vez que tenían la oportunidad. La última vez que se presentó Arjona en la provincia se tuvieron que conformar con escucharlo fuera del estadio.

La fiebre que generó el fenómeno Arjona se vivió desde temprano en el Parque General San Martín, varias horas antes del recital. Es que las fanáticas y algunos seguidores empezaron a llegar a las cercanías del estadio provincial en las primeras horas de la tarde.

En principio, la organización había anunciado que abriría las puertas del Malvinas a las 17. Sin embargo, recién a las 19 ingresaron las primeras fanáticas. La banda telonera, Jano, se presentó con casi todas las localidadades ocupadas, más de 10.000 personas.

Las hermanas Lorena y Marina Lavallén, se compraron sombreros texanos para cumplir con el rito: ver en vivo al músico por cuarta vez. Esta vez trajeron a dos amigas más: Valeria Villanueva y Paloma Depiano.

Natalia Jalil y Liliana Martín, suegra y nuera, llegaron al Malvinas desde Palmira. Contaron que era la primera vez que iban a ver un espectáculo juntas.

Mientras comían un panchito, Liliana agregó que faltó la última cita y que sus compañeras de la enfermería de Neonatología del hospital Perrupato, habían venido y le habían contado maravillas de aquella presentación. Natalia dijo que le gustan los temas de Arjona y se mostró muy feliz de ver un show internacional.


Las sanrfaelinas Estela Ganci y Carlonia Ginestar, madre e hija,  expresaron que "estaban maravilladas" con lo que iban a vivir en pocos minutos.
Noelia Ovilla, de 21 años, dijo que su mamá es refanática y que por eso ella viene escuchando las canciones desde que nació.

Pero esta vez su madre no pudo venir como otros años, porque estaba trabajando. De todas maneras, en el viaje desde Tunuyán a Mendoza se hizo amiga de Carina Videla, Elisa Caramía y Natalia Miranda con quienes compartió el show del artista centroamericano. Las chicas afirmaron: “El único hombre que dedica canciones a las mujeres. Después viene Chayanne”.

Gabriela Acosta y Jennifer Saade estaban recorriendo los quioscos de la entrada del estadio, mientras una amiga, Andrea Quirós, la más fanática de las tres, hacía la cola para poder ingresar en los primeros lugares.

Estaban preparadas para escucharlo en vivo con la máxima atención, pero aclararon que ellas forman “parte del grupo de fanáticas que se vuelven locas con cada uno de sus temas”.

Apostillas

Ecoparque: Voluntarios de Greenpeace estaban juntando firmas entre las seguidoras del cantante guatemalteco, para el proyecto del Ecoparque, que promueve la reconversión del Zoo provincial en un paseo educativo. Estaban en el ingreso al estadio y comentaron que continuarán con la tarea por todos los espectáculos locales.

Puestos de venta: Poco antes del ingreso al Estadio Malvinas se instalaron los tradicionales quioscos, que vendían panchos y otras especialidades de la comida rápida. También estaban los puestos que ofrecían vinchas, remeras, toallones, posters, fotos y sombreros, entre otros artículos, con motivos del cantautor centroamericano.

Larga cola: Desde las primeras horas de la tarde se formó una larga y serpenteante cola de personas entre calles Thays y Ruiz Leal. A tal punto que hubo confusión entre la gente que esperaba ingresar al escenario, porque en el medio se formó un rulo de público en uno de los prados del Parque.

Sin ómnibus: Susan Cameo y Sandra Cobos vinieron de San Juan al recital. Muy molestas contaron que hace un mes y medio contrataron un paquete con Cata Internacional y señalaron que acordaron que una combi las traía al estadio y las pasaba a buscar luego del show. Pero al llegar al Malvinas les dijeron que tenían que volverse por su cuenta, que no las iban a ir a buscar.

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