Entre banderas multicolores, cientos de personas marcharon ayer en Ciudad de México para defender los derechos de los homosexuales, en respuesta a las masivas manifestaciones del sábado en todo el país que rechazaban la iniciativa del presidente Enrique Peña Nieto de legalizar el matrimonio gay.
“Yo amo y respeto la diversidad”, decía una de las pancartas pintada con los colores del arco iris, cuando la manifestación se encontraba frente a la catedral de Ciudad de México.
Discriminar a los homosexuales de su derecho a contraer matrimonio y adoptar niños “es indignante en pleno siglo XXI. Nosotros también somos familia”, dijo a esta agencia Raúl Ontiveros, un arquitecto de 32 años que desfilaba junto a su pareja.