Coober Pedy, no es solo un asentamiento minero más. El pequeño pueblo ubicado en la Australia meridional vive de su mina de ópalo, un piedra preciosa que solo hay en Oceanía. Pero eso no es lo que más llama la atención, sino que todas las casas, negocios y oficinas del pueblo están bajo tierra para evitar los azotes del calor durante el verano con tormentas de polvo que hacen muy dificil la vida cotidiana.