Lo había acariciado el año pasado, pero los penales se lo habían negado y esta temporada el Lobo finalmente consiguió su ansiado regreso a la Primera B Nacional.
Lo había acariciado el año pasado, pero los penales se lo habían negado y esta temporada el Lobo finalmente consiguió su ansiado regreso a la Primera B Nacional.
Después de haber sido el mejor equipo de la zona Campeonato, Gimnasia llegó al pentagonal final con el rótulo de candidato, pero un empate con Central Córdoba como local a una fecha del final y la inesperada derrota frente a Estudiantes de Río Cuarto en el cierre de ese petit torneo, lo llevó a ir por el segundo ascenso.
El volver a empezar llegó con la despedida del técnico Marcelo Fuentes y el retorno del Lechuga Alaniz al banco. El debut fue con goleada en contra en Puerto Madryn y todo parecía diluirse, pero el equipo se repuso con una goleada que lo depositó en semifinales. En esa instancia no tuvo inconvenientes para dejar en el camino a Sportivo Belgrano de San Francisco y llegar a la definición con Defensores de Villa Ramallo.

Un empate de visitante y el gol solitario de Cristian Llama en el parque aquella tarde noche del 27 de mayo desataron el gran festejo. Ese equipo volvió a tener como referente al paraguayo Pablo Palacios Alvarenga que convirtió 21 goles siendo el mayor goleador del torneo.
Pero las buenas del Lobo no terminaron allí. Ya con el Chaucha Bianco al frente del plantel, Gimnasia hizo su mejor semestre en la B Nacional con el plus de la primera victoria frente a Independiente de la historia en certámenes nacionales. Esa se dio en el Víctor Legrotaglie con gol de Patricio Cucchi, quien tomó la posta goleadora tras la partida de Palacios Alvarenga a San Martín de San Juan.
El final del año encuentra al equipo blanquinegro encaramado en las primeras posiciones del torneo y clasificando a Copa Argentina.