Una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad. No se sabe con certeza si Arthur Conan Doyle era del Barça o del Madrid, pero tenía razón en una cosa: donde no hay imaginación, no hay horror.
Una vez descartado lo imposible, lo que queda, por improbable que parezca, debe ser la verdad. No se sabe con certeza si Arthur Conan Doyle era del Barça o del Madrid, pero tenía razón en una cosa: donde no hay imaginación, no hay horror.
La Liga española se define hoy, y puede pasar cualquier cosa. Se respira confianza y miedo por partes iguales. Es cierto que hay un equipo que tiene muchas más opciones que el otro, pero damas y caballeros, esto es fútbol. Y se puede especular, desear, creer y temer, pero nadie puede asegurar. Ésa es la única verdad.
El Madrid es favorito absoluto; tiene muchas más opciones que el Barça, pero… existen precedentes de todo tipo y esperanzas de cualquier cosa. Hoy, a las tres de la tarde, vale la pena sentarse un ratito a mirar hacia España y ver qué pasa. El espectáculo llega a su fin y el desenlace promete.
¿Se imaginan que Messi y los suyos dan la sorpresa? Todo el planeta especula y la mitad hace apuestas. El favorito es claro: sólo con empatar el Real volvería a ganar el campeonato 6 años después y se enfrenta a un equipo que no se juega nada. Es demasiado improbable que el merengue se hunda pero no es imposible. Ya lo vimos otras veces. El Barça le arrebató dos Ligas en la última fecha al eterno rival en la época de Valdano, a principios de los noventa. Gracias a Valdano, mejor dicho. Por eso el culé cree y los de Zidane no quieren confiarse.
Arthur Conan Doyle creó su inmortal Sherlock Holmes basándose en el Quijote de Cervantes. Sherlock y Watson como reflejo de la expresión artística española más internacional, en el Quijote y Sancho Panza. Arthur también miró en su momento a España para inspirarse.
No importa por qué equipo sienta usted más simpatía. Imagine. Si lo tiene claro, piense por cuál de los dos apostaría todo su dinero. Es ahí donde aparecen las dudas, los recuerdos, la fuerza de lo improbable y la verdadera grandeza de este deporte.