Su investigación, desarrollada en el Instituto IDEA, logró la calificación más alta que brinda la Casa de Altos Estudios y fundamenta la posibilidad de traspolar elementos del lenguaje musical, al gesto y posterior morfología arquitectónica. El trabajo revisa la armonía, el ritmo, los silencios de la música y de la arquitectura, con una fuerte base filosófica y matemática para lograr una fórmula capaz de crear arquitectura con las mismas propiedades de una pieza musical.
Mariano indicó que “debemos pensar en la arquitectura como un organismo armónico artificial que deviene en su manifestación formal-conceptual. En esta fusión radica la manifestación de la música. Por lo expuesto se pretende dar verdadera concreción arquitectónica sin pensar en la función que determina la forma, sino que se concibe como un todo indisoluble”. Y agregó “El proceso de investigación se inicia estableciendo lenguajes comunes a ambas artes. El uno matemático, el otro, el lenguaje filosófico, particularmente, la estética. Ambos irrefutables en el mundo de las artes. Por ejemplo: en el caso particular de la música los elementos constitutivos de su estructura musical, (armonía, tonalidades, relación interválica) constituyen la forma y a la vez la propia función de estos elementos que determinan el conjunto. Cada nota cumple una función particular dentro del todo formal, pero al percibirse no se diferencia forma de función. En si es la misma función que converge en forma”.
Beethoven habló de "la música como una arquitectura de sonidos y la arquitectura, una música de piedras". El genial Goethe también se expresó: "La arquitectura es música congelada".
Según el autor esta clase de arquitectura legitimaría el concepto (antropológico-ontológico del ser) en la forma. Este cometido lleva a estudiar la postura del hombre en el cosmos e intenta conseguir saber cuál es su lugar entre los otros hombres (antropología filosófica).
La primera parte del proyecto final expone como, a través de las distintas épocas, ha cambiado el pensamiento respecto del cobijo o no en el mundo del hombre, dejando imborrable huella en los cánones estéticos, encargados de determinar que es y que no es bello.
Para finalizar expresó: "La búsqueda de belleza está íntimamente relacionada con el motivo del estudio expuesto. La belleza que miente y la realidad que oprime. El inalcanzable instante de goce ante una obra bella. Respuesta fisiológica, un estímulo psicológico luego, cuestionamientos filosóficos más tarde".
El proyecto
El complejo abarca dos auditorios, para órgano y para música de cámara. Un teatro semicubierto para conciertos al aire libre y un anfiteatro para obras sinfónicas y óperas. Grandes plazas secas abrazan los volúmenes emergentes desde el terreno natural. Se asentaría en las características formaciones de la precordillera mendocina que enmarcan el Cerro de la Gloria. / PB