21 de abril de 2014 - 23:12

Un legislador se metió en la piel de un inmigrante polaco

Que los inmigrantes que llegan a Londres tienen que hacer milagros, es algo que quizás sospechan los que pertenecen a la casta del diputado polaco ArturDebski: él, en cambio, vino a experimentarlo.

"Llegué el 5 de abril al aeropuerto de Stansted a bordo de un vuelo de bajo coste por el que pagué 20 libras (25 euros)", explicó en la terraza de un pub. Las dos primeras noches durmió en un colchón en el suelo en casa de un compatriota al que conoció en Facebook. Le pagó 28 libras (34 euros), con el desayuno incluido.

El diputado del partido de la oposición Twoj Ruch (Tu movimiento) se había fijado el objetivo de vivir con 100 libras (120 euros) por semana, alojamiento incluido. Debski quería entender por qué miles y miles de compatriotas vienen cada año al Reino Unido sin la promesa de un empleo. Tantos son que han convertido el polaco en la segunda lengua del país después del inglés.

"Viví tres días así, pero no era bueno para mi salud. No podía comer correctamente", se excusó, justificando que finalmente acabara gastando 200 libras en una semana. En ese periodo logró abrir una cuenta bancaria y acudir a una agencia de empleo, donde le invitaron a buscar entre las ofertas en unos ordenadores. "Pero finalmente conseguí trabajo gracias a un polaco instalado aquí".

"En total, gané 284 libras (345 euros)" en seis días de empleo. "Trabajé dos días en una obra con un martillo y cuatro traduciendo documentos del inglés al polaco".

Una semana y media después de llegar a Londres, Artur Debski dijo que entendió lo que llevó a medio millón de compatriotas a instalarse en el Reino Unido desde 2004 -fecha de la entrada de Polonia en la Unión Europea-, pese a que la economía polaca está en pleno crecimiento. "Aquí hay menos restricciones. El sistema favorece la creación de riqueza".

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