Este fin de semana dejó algunas perlas divertidas de algunos jugadores.
Este fin de semana dejó algunas perlas divertidas de algunos jugadores.
El más viral fue Paolo Guerrero, quien intercambió de una manera bastante particular su camiseta con un rival.
Fue en el partido entre Inter de Porto Alegre y el Chapecoense cuando el capitán de la Selección de Perú le dio su camiseta a Marcio Araujo, ex compañero suyo en Flamengo.
Mientras Araujo se llevaba la casaca del goelador se negó a darle la suya, pero Guerrero decidió sacársela a la fuerza. Después del partido Guerrero y Araujo explicaron lo que sucedió en el campo: "No me dio la camisa. No quería dármela", aseguró el peruano en un video en el que aparecía junto a Araujo riéndose y estrechándose la mano. "Realmente no quería dársela, pero el la terminó consiguiendo", respondió el brasileño entre risas.
Otro que se divierte en Cristian Vieri. El ex delantero de la Selección de Italia, Atlético Madrid e Inter disfruta sus días de ex jugador.
Además de transformarse en DJ, el "Bobo" es un personaje digno de viralizar. En los últimos días apareció un video donde Vieri aparece por la calles de Italia modelando ante la ovación de un grupo de personas que estaban sentadas en la vereda. Esto fue bautizado como 'Bobo Milan Fashion Week'.
Por último, Santiago Silva pudo convertir su primer gol con la camiseta de Argentinos Juniors y justo se dio con una visita especial.
Es que un grupo de egresados que estaba en Bariloche decidieron homenajear al Pelado y se vistieron como el uruguayo.
Esto llegó hasta Silva quien los saludó vía redes sociales y después se acercó a saludarlos, ya que el grupo de chicos lo fue a ver a La Paternal y se llevaron el abrazo y un video para el recuerdo.
Por último, el gol más emotivo del fin de semana se convirtió en Estados Unidos.
Darek Formella juega en el Republic FC en la #USL (segunda división de la MLS) y marcó el gol del triunfo.
Tras convertir el tanto rompió en llanto y cuando su compañero fue a festejar con el delantero se enteró que el padre de Formella había fallecido apenas tres horas antes del partido y el delantero no había dicho nada.
La reacción de su compañero transformó la escena en una de las más emotivas del fin de semana.