La elección del tipo de aberturas a utilizar para materializar los cerramientos de vanos de una construcción, depende de varios factores: gusto del cliente, costos iniciales, factores climáticos que los afecten y mantenimiento requerido. Las aberturas deben reunir una serie de requisitos y condiciones que exceden lo puramente estético. Por ello, es muy importante el aporte profesional al momento de sugerir qué abertura es adecuada para cada necesidad.
Está claro que los gustos del cliente tienen un peso mayúsculo sobre la decisión final. Sin embargo, tomar esta decisión en el momento que se desarrolla el proyecto es crucial, porque de esta forma se podrá estimar entonces, entre otras cosas, cuál será el grado de aislación térmica necesaria que deberá aportar la abertura, cómo será a futuro el mantenimiento requerido y dependiendo de estos dos factores, estimar la durabilidad de las mismas. Entre las aberturas más usadas están las realizadas en madera, chapa de acero plegada, aluminio y las de PVC.
Aberturas de madera: aportan cierta calidez al proyecto y en las maderas más duras y correctamente estacionadas su durabilidad suele emparejarse con las de aluminio. No obstante, a cualquier abertura de madera debe brindársele un mantenimiento en lo que se refiere a la protección a la radiación ultravioleta emitida por los rayos solares y además de una protección contra las inclemencias climáticas de lluvias y altas y bajas temperaturas. Debe tenerse en cuenta que por ser un material de origen orgánico sufre deformaciones (hinchamiento o retracción) dependiendo de la humedad relativa y las temperaturas.
Aberturas en chapa plegada de acero: suelen ser más económicas, aunque su durabilidad en el tiempo puede ser menor, dependiendo del espesor de la chapa (se recomienda espesores no menores a chapas BWG 18). Su colocación representa en muchos casos un problema, porque no hay adherencia perfecta entre el mortero cementicio y el metal, por lo que luego de colocadas, suenan como a huecos los marcos mal amurados. Esto se soluciona haciendo un trabajo previo a la colocación de pintar los marcos por el lado interior con emulsión asfáltica y luego espolvorearlos con arena, para brindarle una superficie texturada y adherente luego al mortero cementicio.
Aberturas de PVC: son de una aceptación menor aán en el usuario. Como todos los materiales tienen sus pros y sus contras. En el caso de este tipo de aberturas tienen como ventaja un bajo mantenimiento y una vida útil aceptable. Como contrapartida, el PVC en caso de incendio y superados los 250° centígrados entra en combustión, desprendiendo gases de mediana toxicidad.
Aberturas de aluminio: cuentan con una serie de ventajas por sobre los materiales antes descriptos. En principio, es un material noble y reciclable. Su utilización no genera mayor impacto ambiental, y su desempeño en cuanto a cierres herméticos y baja deformabilidad, lo ponen al tope de los materiales ideales para utilizar en aberturas. Claro que acompañando estas características de desempeño, va el costo de las mismas. Sobre todo porque la ejecución de las aberturas en general, se realizan en taller y con la especificación de medidas para el vano correspondiente. Para evitar problemas posteriores a la hora de la colocación, es siempre muy recomendable la instalación de premarcos también de aluminio que aseguren el correcto calce y fijación de la futura abertura.
Sugerencias para la colocación de marcos
- Todos los marcos de aberturas deben ser aplomados, alineados y nivelados. Estas tres acciones aseguran una correcta colocación para que luego las hojas de puertas y ventanas tengan un cierre correcto.
- Los marcos de madera deben estar tratados antes de ser colocados. Los tratamientos deben proteger las posibles manchas de cementos y cales, o los golpes eventuales que se pudieran producir. Para ello es bueno otorgarles una mano al menos de impregnante para maderas o algún barniz y luego “enmascararlos” con papel.
- Los marcos de chapa plegada deben estar protegidos de la corrosión que se pudiera en el contacto con el contrapiso. Por ello se recomienda colocarle una mano de pintura bituminosa o antióxido.
- Los marcos de aluminio deben ser fijados con tornillos de aluminio o bronce. Nunca con tornillos de acero. Se da una incompatibilidad química entre el acero y el aluminio que corroe los materiales en el mediano plazo.
Para finalizar, siempre que evalúe que tipos de aberturas utilizar recuerde que el valor final de un elemento no es solo su costo inicial. Debe también evaluar el costo de funcionamiento y el costo de mantenimiento. A veces es preferible una inversión inicial alta, que luego asegure un bajo mantenimiento y un correcto funcionamiento en el tiempo.