El papa Francisco se convirtió ayer en el primer Pontífice en visitar una iglesia anglicana en Roma al acudir al templo All Saints de la capital italiana.
El papa Francisco se convirtió ayer en el primer Pontífice en visitar una iglesia anglicana en Roma al acudir al templo All Saints de la capital italiana.
“Hace más de 200 años tuvo lugar el primer servicio litúrgico anglicano en Roma para un grupo de residentes ingleses”, recordó el Papa en su homilía.
“En esos dos siglos, muchas cosas han cambiado entre católicos y anglicanos que antaño se miraban con recelos y hostilidad. Hoy, gracias a Dios, nos reconocemos por lo que somos realmente: hermanos y hermanas en Cristo”, prosiguió Francisco.
“Mucho, en Roma y en el mundo, ha cambiado desde entonces. En el curso de estos dos siglos mucho cambió también entre anglicanos y católicos, que en el pasado se miraban con sospechas y hostilidad; hoy, gracias a Dios, nos reconocemos como verdaderamente somos, hermanos y hermanas en Cristo, a través de nuestro bautismo común”, aseveró el Pontífice en su histórica visita.
“Como amigos y peregrinos deseamos caminar juntos, seguir juntos a nuestro señor Jesús”, convocó Francisco, casi seis meses después de firmar un histórico acuerdo con el arzobispo de Canterbury, Justin Welby.