La pelota con la que se jugará el primer partido del Mundial de fútbol de Rusia 2018 regresó hoy a la Tierraprocedente del espacio, donde pasó los últimos dos meses.
La pelota con la que se jugará el primer partido del Mundial de fútbol de Rusia 2018 regresó hoy a la Tierraprocedente del espacio, donde pasó los últimos dos meses.
El balón que se utilizará en el partido inaugural del certamen, entre Rusia y Arabia Saudí el 14 de junio, regresó a la Tierra a bordo de la cápsula espacial Soyuz MS-07.
Tripulada por el astronauta ruso Anton Shkaplerov, el estadounidense Scott Tingle y el japonés Norishige Kanai, la nave que traía la pelota aterrizó hoy en una estepa de Kazajistán, cerca de la ciudad de Zhezkazgan.
El balón estuvo dos meses a bordo de la Estación Espacial Internacional (ISS), a 400 kilómetros de altura de la superficie terrestre. Hasta allí la llevaron a finales de marzo los tres cosmonautas, que en los últimos días jugaron con ella en la ingravidez.
Tras su regreso a la Tierra, la pelota será trasladada directamente a Moscú, a unos 2.500 kilómetros de distancia.
En 2014, dos cosmonautas también llevaron al espacio una antorcha (sin llama) de los Juegos Olímpicos de invierno de Sochi.
