Fue una verdadera fiesta y como tenía que ser, en paz. Sin problemas, con mucho color en las populares que se mostraron en su plenitud, como cada vez que se enfrentan Independiente y Huracán en el máximo escenario deportivo de la provincia.
Fue una verdadera fiesta y como tenía que ser, en paz. Sin problemas, con mucho color en las populares que se mostraron en su plenitud, como cada vez que se enfrentan Independiente y Huracán en el máximo escenario deportivo de la provincia.
Una jornada de esas que cualquier amante del deporte más popular del planeta, desea vivir. Es cierto que en lo futbolístico fue algo pobre, pero es normal para la etapa en la que están ambos equipos.
Si bien a los dos le quedan dos semanas para el debut, el amistoso de ayer sirvió para que Esteban Fuertes y José Romero pudieran observar a los refuerzos, que entre los dos fueron 16.

En su mayoría el trámite fue parejo. Independiente fue más claro a la hora de generar fútbol pero ambos tuvieron chances claras frente a los arqueros.
Apenas había comenzado el partido después de una pelota cruzada para la entrada de Julián Navas por la derecha, el defensor probó con un fuerte remate al arco, que se fue cerca.
Cuando José Méndez se asociaba con Abelairas, por momentos Navas y Cerutti, se veía lo mejor del Azul.
Pero Huracán no se quedaba atrás y tras un desborde de Aguilar por el sector derecho terminó en un centro para que Maxi Herrera metiera un pelota que finalmente fue despejado por la defensa azul.
El Azul se mostraba más entero a la hora de asociarse, pero las acciones pasaban más por lo físico que por lo futbolístico, mucho atropello.

Desde una pelota parada llegó una nueva jugada de peligro para los dirigidos por Romero. Córner de Cerutti que Julián Navas cabeceó y la pelota se estrelló en el travesaño. En el cierre de la primera parte Tallura cabeceó un centro de Bastianini y la pelota se fue cerca.
Cuando los espectadores todavía no se acomodaban llegó el debut de Gissi con la red. El delantero bajó una pelota en el área, giró y metió un zurdazo inatajable para Gómez. Golazo para el delirio de la mitad del estadio.
No hubo mucho más. Tanto Romero como Fuertes hicieron ingresar a la mayoría de los suplentes, pero nada cambió. El “Torito” Lucero tuvo una chance en el final, pero la pelota se fue besando el palo izquierdo.
Fue victoria de la Lepra, pero sin dudas ganó el espectáculo. Porque si duda que la Copa de la Paz, fue eso, y la verdadera fiesta estuvo en las gradas.