Ban dijo que la amenaza de una ofensiva terrestre israelí y una "escalada en regla'' solo se puede evitar si Hamas, que controla la Franja de Gaza, deja de disparar cohetes y fusiles hacia Israel
En medio de sus intensas gestiones globales para tratar de poner fin al conflicto, Ban dijo que se requiere un "pensamiento audaz e ideas originales'', y exhortó a la comunidad internacional a multiplicar esfuerzos para poner fin a la violencia.
"Este no es el momento de mayor incitación o venganza'', dijo. "No permitamos que se impongan los malintencionados. Debemos impedir que la situación escape aún más a todo control''.
"Una mayor espiral de violencia podría tener consecuencias alarmantes e imprevistas'', advirtió.
Ban condenó nuevamente a Hamas y la Yihad Islámica por lanzar más de 550 cohetes y obuses hacia Israel, pero también le habló claro al estado judío: "El uso excesivo de la fuerza y poner en peligro las vidas civiles también son intolerables''.
Tras destacar que su "interés supremo'' es la seguridad y el bienestar de los civiles, señaló que 58 palestinos, en su mayoría civiles, han muerto y 339 han sufrido heridas, en tanto los ataques israelíes han destruido o dañado unas 1500 viviendas y desplazado a 900 personas.
"Nuevamente, los civiles palestinos están atrapados entre la irresponsabilidad de Hamas y la dura respuesta israelí'', dijo Ban.