20 de junio de 2014 - 00:00

La gran usina de canciones

El genial cantautor brasileño cumplió 70 años y los celebró en París, donde está terminando su octava novela. Dice que regresaría pronto a su país sólo si Brasil disputa la final del Mundial.

Además del Mundial de Fútbol, Brasil celebró ayer el aniversario de uno de sus más grandes artistas: Chico Buarque de Hollanda cumplió 70 años. Aunque se trata de una celebración “in absentia”, ya que Chico está encerrado en su departamento parisino terminando su última novela y asegura que sólo se trasladará a su país en caso de que el 13 de julio Brasil dispute la final.

Las celebraciones incluyen conciertos dedicados a su obra en las principales ciudades del Brasil, mientras que Radio Nacional transmitió ayer para todo el país tres programas especiales. Su figura será además conmemorada con el lanzamiento del largometraje documental “Chico: o Artista e o Tempo”, del cineasta Miguel Faría Jr., y también este año su primo Lula Buarque de Hollanda comenzará la filmación de la película “O leite derramado”, basada en la novela que Chico escribió en 2009.

El de novelista no es el hobby de un músico al que se le hubiesen acabado las ideas, sino otra faceta fundamental de un increíble talento musical y literario.

“Budapest”, de 2003, seguramente figure entre lo más interesante que se haya producido en la novelística brasileña de los últimos años

Creador incansable

El gran periodista político brasileño Paulo Francis lo definió en una ocasión como “el mayor fabricante de melodías” del Brasil. Y podría decirse que desde el surgimiento de “La banda” en 1966 (primero cantada por Nara Leao en el Festival de MPB de la TV Record y luego grabada por el mismo Chico en su primer LP), esa producción se mantuvo constantemente renovada por lo menos hasta mediados de los ‘80. Ya en “La banda”, con esa figura de “la moza triste que salió a la ventana, pensando que la banda tocaba para ella”, se perfilaba la perspectiva de la mirada femenina, que tendría un profundo desarrollo a lo largo de su obra y que echa luz sobre la naturaleza poética del autor.

No se trata de un registro autoexpresivo, sino de la elaboración de un punto de vista. El estilo “objetivista” encuentra su momento más especulativo en “Construcción”.

“Construcción” es canción de protesta, pero protesta seca, sin lágrimas ni sentimentalismos ni apelaciones revolucionarias. Cuadros sobre la marginalidad como “Pivete” y “O meu guri” (el retrato de un experimentado delincuente juvenil hecho con el orgullo de una madre) son impensables en la tradición del cancionero argentino.

En 2011, luego de un silencio de cuatro años, Chico Buarque sorprendió con “Querido diario”, un álbum de belleza otoñal que el músico fue lanzando canción por canción en Internet (cada una disponible en la red durante un cierto tiempo). “Usar Internet es moderno -declaró el compositor en esa ocasión-, aunque en este caso se retoma lo que ocurría antiguamente en la radio. Lanzarlas de a poco favorece la apreciación de las canciones”.

Lo que vendrá

Brasil prepara discos, libros y piezas de teatro para celebrar al artista a quien el mismo Caetano Veloso homenajeó desde Twitter (“Su talento, su rigor, su elegancia, su discreción son tesoros nuestros”, dijo el otro grande la música brasileña).

Para conmemorar las siete décadas de vida de Chico el sello Universal relanzará la caja “De todas las maneras” con 22 discos grabados entre 1967 y 1986.

En los próximos meses se espera el lanzamiento en tecnología bluray de otros discos como “Meu caro amigo” o “Saltimbancos”. Universal también prepara otro disco con grabaciones de Zeca Pagodinho, Alcione y otros sambistas.

La casa Biscoite Fino lanzó a la venta un CD con la banda sonora de sus montajes teatrales, “Todos los musicales de Chico Buarque en 90 minutos”. La música será presentada también en Sao Paulo, después de que ya estuviera en cartelera en Río.

Para agosto se espera también una nueva versión de la “Opera del malandro”, que Chico escribió en 1978, además de varios shows con su música que se alistan como tributo.

En el plano literario se lanzó recientemente en Brasil un ensayo sobre su figura, “O voo das palabras cantadas” (El vuelo de las palabras cantadas), de Carlos Rennó.

El año pasado, Chico Buarque estuvo en el centro de una fuerte polémica en Brasil que enfrentó a escritores y a un grupo de músicos que defienden el derecho a no ser biografiados.

“Creo y sigo creyendo que un ciudadano tiene derecho a no querer ser biografiado, como tiene derecho a no querer ser fotografiado y filmado”, dijo entonces Buarque al diario Folha de Sao Paulo desde París.

LAS MAS LEIDAS