Entre las 70 mil almas que llegaron al Estadio Antonio Vespucio Liberti para vivir la victoria de River contra Boca por 2 a 0 en la ida de las semifinales de la Copa Libertadores se encontraban algunas muy especial para Marcelo Gallardo.
Entre las 70 mil almas que llegaron al Estadio Antonio Vespucio Liberti para vivir la victoria de River contra Boca por 2 a 0 en la ida de las semifinales de la Copa Libertadores se encontraban algunas muy especial para Marcelo Gallardo.
Así como lo había hecho en el pasado primero de septiembre en el Superclásico por liguero, Geraldine La Rosa llegó al Monumental con su hijo menor, Benjamín, en brazos para alentar al club de sus amores.
El momento quedó retratado en el Instagram de la diseñadora de modas que compartió una fotografía post partido en donde se ve al niño de dos meses vestido con la camiseta de la banda y a ella con una casaca que pertenece a su hijo mayor Nahuel, integrante del plantel y que anoche estuvo entre los suplentes. La storie también tenía dos frases en nombre del más pequeño de la familia y una de ellas dirigida al entrenador más ganador de la historia de River. "Yo quiero mi primera copa (Libertadores)", escribió Geraldine y agregó un mensaje a Marcelo: Vamos 'PA'".

Pese a los mensajes de aliento que se repiten en las redes y los gestos de apoyo incondicional, la pareja se encuentra separada hace casi un año.
Durante la espera de su cuarto hijo, la pareja enfrentó un crisis que no pudo superar y decidió separarse. Aunque estuvieron juntos para el nacimiento de Benjamín, la relación matrimonial no logró recomponerse.
Luego, él fue protagonista de un muy fuerte rumor que lo vinculaba con la periodista Alina Moine. Ambos negaron el romance, pero allegados aseguraron que la relación existió aunque se terminó en medio de versiones de infidelidad.
La Rosa y Gallardo son padres además de otros tres hijos. Nahuel, de 21, Matías de 15 y Santino de 12 años.
En el festejo del gol anotado por Igncaio Fernández, el segundo del equipo, Marcelo se fundió en un abrazo con Nahuel y Matías, quien estaba de alcanza pelotas.