Apenas se confirmó la noticia del “si” del italiano Daniele De Rossi al club Xeneize, luego de una prolongada negociación, lenta y firme, que llevó adelante Nicolás Burdisso –el director deportivo del club- se empezó a dar, de manera natural, la De Rossi manía que revolucionó el mundo Boca. No hay un hincha de esta popular institución que no pregunte por el arribo del futbolista que tiene 35 años y que jugó 19 años consecutivos en la Roma, además de ser un campeón del mundo con su país en Alemania 2006.
Desde el 2000 cubro periodísticamente, para varios medios de comunicación (actualmente lo hago en TyC Sports; Radio Mitre y la Redonda de La Plata) la información diaria de Boca Juniors y lo que voy observando con este pase se asemeja mucho a lo qué pasó con la vuelta de Riquelme (en el 2007) o la de Tevez (en el 2015) en la que, de manera inolvidable, el Apache fue recibido por los hinchas con la Bombonera totalmente repleta de público.
Explotan las redes sociales cuando el nombre de Daniele De Rossi aparece en un posteo con la ansiedad creciéndole a todos los que les interesa su incorporación. Los simpatizantes del Xeneize están esperando que sea presentado oficialmente, algo que sucederá esta semana en la que el primer equipo masculino se prepara para viajar mañana a Curitiba para enfrentar a Paranaense por los octavos de final de la Copa Libertadores. La consulta permanente es ¿cuándo llega?
Colegas de diarios, portales de internet, tv y radio de Italia ya se encuentran en Buenos Aires esperando su presencia en nuestro país. Todos enviados exclusivamente a la “Argentina para esperar a Daniele”. El sábado pasado apareció un pasacalle en el ingreso al playón de Boca, por calle Espora, en el que ya le daban la bienvenida, todo en italiano, al mediocampista central que se caracteriza por la entrega, sus pases precisos, carisma, de perfil bajo y la riqueza táctica de un futbolista al que le enseñaron los movimientos en un campo de juego desde muy chico –tiene la escuela táctica de los italianos-.
Por los pasillos del estadio Azul y Oro, para mí el templo del fútbol que tenemos los argentinos, me dijo alguien que está ligado al fútbol profesional lo siguiente “De Rossi es impecable tácticamente, viene entrenado aunque hace dos meses haya dejado la Roma y si Nico –por Burdisso- insistió tanto por él es porque conoce como se maneja en un vestuario, como juega en un terreno de juego y como es en su vida privada, además de estar convencido de lo que Daniele le puede dar al grupo que está mentalizado en el comienzo del semestre. Él viene a cumplir su sueño de jugar con la camiseta de Boca y en la Bombonera, algo que hará con total responsabilidad porque sabe muy bien lo que significa todo esto para nosotros”
¿Qué le puede aportar De Rossi a nuestra Superliga? Si el italiano se adapta rápidamente a nuestra forma de jugar, en la que hay pocos espacios y los equipos se conocen demasiado, el ex Roma le puede dar muchísimo cada estadio donde Boca dispute un partido oficial porque calidad le sobra para demostrarla en nuestro país. Su edad, en días cumplirá 36 años, será clave que físicamente esté bien y no sufra ninguna lesión que le impida poder demostrar su jerarquía, esa que le permitió estar tantos años en la elite del alto rendimiento europeo.
Angelici, el presidente del club, ya lo confirmó y explicó por qué viene “quiere jugar en Boca y eso es lo que me gusta”.
¡Bienvenido, Benvenutti, Daniele De Rossi a la Argentina!