La Corte Suprema de Irak suspendió ayer de forma temporal el referendo de independencia previsto para la próxima semana en la región kurda del norte del país.
La Corte Suprema de Irak suspendió ayer de forma temporal el referendo de independencia previsto para la próxima semana en la región kurda del norte del país.
El tribunal explicó en un comunicado que “emitió una orden nacional para suspender los procedimientos de referendo previstos (...) hasta la resolución de los casos relativos a la constitucionalidad de dicha decisión”.
La región kurda de Irak planea celebrar una votación en apoyo de su independencia el 25 de septiembre en las provincias que conforman la región, además de en territorios en disputa que reclaman tanto los kurdos como Bagdad.
Bagdad, líderes regionales y Estados Unidos -un aliado clave de los kurdos en Irak- pidieron repetidamente a la región que suspenda la consulta, por temor a que contribuya a la inestabilidad del país mientras las fuerzas iraquíes siguen luchando para expulsar al grupo extremista Estado Islámico.
La región kurda ignoró repetidamente los argumentos de Bagdad de que el referendo es inconstitucional y no está claro si el fallo del tribunal parará los planes para la consulta secesionista.
Masud Barzani, presidente de esta región autónoma del norte de Irak, anunciaba en junio la fecha de este referendo, que Bagdad no reconoce.
En cuanto lo hizo, empezaron a llegar llamados desde el extranjero para que anulara la votación. Sin embargo, ya en julio, el representante de Erbil en Teherán, Nazem Dabbagh, afirmaba que el referendo apuntaba más a “solucionar los problemas con Irak” que a “separarse”.
Sólo Israel afirma apoyar la independencia del Kurdistán. Los países vecinos, Washington y otras potencias defienden que el Kurdistán, una región autónoma desde 1991, solucione sus discrepancias con Bagdad sin separarse de Irak, donde los yihadistas siguen teniendo dos bastiones.
El ministro británico de Defensa, Michael Falon, viajó a Erbil ayer para reiterar la oposición de Londres a la consulta, mientras que la ONU presentó “alternativas” a Barzani.