El ejército ucraniano se disponía ayer a bloquear Donetsk y Lugansk para forzar la rendición de estos bastiones de la insurgencia prorrusa en el este del país, y descartó negociar con los separatistas hasta que entreguen las armas.
El ejército ucraniano se disponía ayer a bloquear Donetsk y Lugansk para forzar la rendición de estos bastiones de la insurgencia prorrusa en el este del país, y descartó negociar con los separatistas hasta que entreguen las armas.
Tras el anuncio del ministro de Defensa Valeri Gueletei que no negociará hasta que los rebeldes depongan las armas, Estados Unidos volvió a darle su apoyo verbal, aunque la Unión Europea sigue prefiriendo la vía diplomática. No fue posible conseguir la versión de los responsables de la insurgencia separatista en Donetsk, pero en un video grabado anteriormente, el autoproclamado “gobernador popular” de Donetsk, Pavel Gubarev, aparecía pidiendo a los voluntarios que se prepararan para luchar.
“Ahora necesitamos la ayuda de todos los ciudadanos de la ciudad, necesitamos que los militantes tomen las armas y se preparen para defender a su familia y su tierra”, decía.