El español regresó a Mendoza en el marco de su gira “Lo niego todo”. Una noche donde repasó sus clásicos y el nuevo disco.
Joaquín Sabina y una vuelta memorable
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Joaquín Sabina se tomó su tiempo para volver a los estudios y recopilar toda su poesía en un puñado de canciones. Casi el mismo tiempo que tardó en regresar a Mendoza. Y el Bob Dylan español este año sorprendió con su placa Lo niego todo y con ella el anuncio de una gira latinoamericana.
Noticia siempre bien recibida por sus seguidores, que esperaron siete años para verlo nuevamente en vivo. Luego de colmar en dos oportunidades el Estadio Malvinas Argentinas, debutó en el Stadium Arena Maipú, y con ello inició el tour por nuestro país.
El viernes, a las 21.30, como estaba previsto, el mendocino Sebastián Garay fue el encargado de la "previa" del concierto. Un gusto más que se dio el cantautor, tras compartir escenario con el catalán Joan Manuel Serrat en 2015.
En primera fila, varias personalidades llegaron el Stadium para disfrutar el recital. Entre ellos el presidente de Boca Juniors (y propietario del casino del Arena, Daniel Angelici), quien acompañó al español en su paso por la provincia. Y, en un costado, el secretario de Cultura de Mendoza, Diego Gareca.
Minutos antes de las 22 y con más de tres mil personas que continuaban entrando al recinto, Joaquín Sabina –con su inconfundible bombín e impecable traje azul– comenzó a cantar junto a su banda y a despertar la ovación de la platea. Lo hizo con una versión rockera de Cuando era más joven, un clásico de los 80.
Luego siguió con lo nuevo: Lo niego todo, y con él un extenso saludo al público, fiel a su simpatía, con el timbre áspero que lo caracteriza.
“Buenas noches. Un gusto volver aquí. La felicidad no es un estado de conciencia de los hombres, sino unos momentos irrepetibles de la vida. ¿Por qué lo digo? Porque pasar el Aconcagua, aterrizar en Mendoza, llegar a un hotel y beber un vino mendocino es un momento de rara felicidad. Es como cuando uno vuelve a casa, que no siempre es el mejor sitio”, soltó el cantautor nacido en Úbeda.
Como prometió, la primera parte del recital lo dedicó a su reciente disco, con temas como ¿Quién más, quién menos?, Lágrimas de mármol, Sin penas ni gloria y Las noches del domingo acaban mal.
Vital y fresco, Sabina mostró la complicidad innata que tiene con su banda a lo largo de todo el recital, sostenido en varios momentos por la voz de Mara Barros. Una larga presentación a sus compañeros de más de dos décadas, en el caso de Antonio García de Diego (teclados, guitarras y coros) y el guitarrista y bajista Pancho Varona.
“Es el único grupo del mundo que canta mejor que el cantante. Somos una gran familia pero sin sexo… porque ellos no quieren”, advirtió entre risas Sabina, quien tiene entre sus filas a la bajista argentina Laura Gómez Palma, Pedro Barceló (batería) y José Miguel Sagaste (saxo y teclados).
Un escenario con seis pantallas led de gran tamaño, que reproducían ilustraciones e imágenes acordes al repertorio, fueron parte del marco de gran nivel que trajo el español a Mendoza.
En un pequeño receso sobre el escenario, su corista Mara Barros sorprendió al público con Motivos personales, tema que editará en su disco solista y aprovechó para mostrar su sensualidad en el escenario. Mientras que un clásico como La del pirata cojo la interpretó Pancho Varona.
Con cambio de vestuario, que incluyó un sombrero y una camisa negra, Sabina volvió a cantar con la ovación del público que iba creciendo con el paso del encuentro. Llegó el turno de los clásicos: Una canción para la Magdalena, Por el bulevar de los sueños rotos, Y sin embargo, Peces de ciudad, 19 días y quinientas noches, Noches de boda, Y nos dieron las diez y Princesa encendieron el fervor de la platea y mostraron a un Sabina enérgico, que en vivo mantiene su talento y particular verborragia.
Cerca de la medianoche, llegó un tradicional bis y luego el cierre con Tan joven y tan viejo, Contigo y Pastillas para no soñar. Con un “hasta siempre Mendoza, no los olvidaremos”, culminó más de dos horas de un concierto que confirmó su amor por la Argentina.
Pero que también demostró que, pese a los duros momentos que le impidieron hacer giras más intensas, Joaquín Sabina sigue firme, con su poesía renovada, su guitarra y una banda fiel que conoce sus mañas como el público, que siempre lo espera.
Se queda
El cantautor español arribó a Mendoza el jueves al anochecer, proveniente de Chile. No estaba del todo bien de salud, así que se quedó “guardado” en el hotel céntrico en que se aloja.
Pero la novedad es que el autor de Cerrado por derribo permanecerá en la provincia hasta el martes, ya que ese día deberá dar un concierto en la vecina provincia de San Juan. Si su buen ánimo se lo permite, quizá visite alguna bodega...
Ficha
Joaquín Sabina - tour "Lo niego todo" Día y hora: viernes 27 de octubre, a las 21.30. Lugar: Stadium Arena Maipú. Público: 3.000 personas. Calificación: muy bueno.
Selfies del público
Desde que tocara por primera vez en Mendoza a principios de este siglo (en el teatro Gran Rex), Sabina siempre ha sido un artista muy esperado.
Y esta no fue la excepción. Un público amplio en edad y muy fiel, que ya lo acompañó en su otra visita en soledad y en las dos más junto a Joan Manuel Serrat, no dejaron pasar la chance de verlo aquí, después de siete años.