20 de octubre de 2026 - 23:14

Japón lanzó una misión histórica para explorar las lunas de Marte y traer muestras a la Tierra en 2031

La nave estudiará Fobos y Deimos, los dos satélites naturales del planeta rojo. El proyecto busca aportar nuevas pistas sobre el origen de estas lunas y traer las primeras muestras espaciales a la Tierra.

La Agencia Japonesa de Exploración Aeroespacial (JAXA) lanzó una nave rumbo a Marte para explorar sus dos lunas, Fobos y Deimos y traer muestras de suelo, polvo y rocas. Se espera que la misión concluya en 2031.

La misión internacional MMX (Martian Moons Exploration) dio inicio este martes al amanecer, con el despegue de una nave espacial de cinco toneladas, que partió desde el principal puerto espacial del país en la isla de Tanegashima.

Aproximadamente una hora después del lanzamiento, las autoridades confirmaron la separación exitosa de la nave respecto a la etapa superior del cohete, momento celebrado con aplausos en el centro de control.

Esta operación de cinco años cuenta con la participación de cinco agencias espaciales y un presupuesto de 578 millones de dólares. Según informaron las agencias Associated Press y Reuters, la meta fundamental del proyecto es explorar las lunas marcianas Fobos y Deimos, colocar un vehículo robótico en la superficie y traer a la Tierra las primeras muestras de suelo del sistema marciano.

El plan para recolectar material espacial

La nave principal llegará a las inmediaciones de Marte a mediados de 2027 para sincronizar su trayectoria con Fobos, una luna de unos 22 kilómetros de ancho y forma irregular. En ese entorno, se desplegará al pequeño explorador Idefix, un vehículo de exploración espacial del tamaño de microondas y equipado con cuatro ruedas.

La misión espacial durará 5 años.

La misión espacial durará 5 años.

Según informaron desde JAX, debido a la escasa gravedad, Idefix podría rebotar durante varios minutos al caer sobre la superficie y avanzará a una velocidad extremadamente lenta de un milímetro por segundo para evitar volcar o quedar atrapado entre rocas.

Respecto a estos riesgos, Julien Baroukh, de la Agencia Espacial Francesa, advirtió que una vez desplegados los paneles solares, el vehículo no podrá recuperar su posición si queda boca abajo.

Idefix operará durante unos 100 días para estudiar el terreno y evaluar zonas seguras para el posterior descenso de la nave principal.

Entre finales de 2028 y 2029, el módulo de aterrizaje estacionario de cuatro patas descenderá sobre Fobos, donde permanecerá tan solo dos horas. En ese lapso, perforará el suelo y aspirará material para recolectar al menos 10 gramos de polvo, suelo y rocas.

Tras completar la extracción, la nave regresará al espacio para realizar sobrevuelos sobre la luna Deimos antes de abandonar el entorno marciano en 2030. Si las maniobras tienen éxito, la cápsula de retorno aterrizará en el desierto australiano en 2031.

Las voces del proyecto

La misión ha generado un alto nivel de expectativa, dado que ninguna nave espacial ha logrado traer muestras de Marte o de sus satélites. Tras confirmarse el despegue, el astrofísico de la NASA, Tom Statler expresó: “Hay mucha adrenalina y mucha emoción".

En la misma línea, Markus Grebenstein, jefe del rover en la Agencia Espacial Alemana, remarcó la trascendencia del proyecto: “Es una oportunidad única en la vida. Formamos parte de la primera misión de retorno de muestras del sistema marciano”.

Por su parte, Lindsay Hays, directora interina de ciencia planetaria de la NASA, señaló que los datos recopilados ayudarán al diseño de futuras misiones tripuladas por astronautas.

Un avance clave para la ciencia espacial

Los científicos buscan determinar si Fobos y Deimos se formaron tras el impacto de una antigua colisión masiva contra Marte o si se trata de asteroides capturados por la gravedad del planeta rojo.

Fobos y Deimos, lunas de Marte.

Fobos y Deimos, lunas de Marte.

Para lograrlo, Japón aprovecha su experiencia previa en la recolección de muestras en asteroides, afrontando un reto en el que Rusia falló en tres ocasiones previas y en el que la única misión orbital marciana anterior de Japón no logró posicionarse.

En esta carrera espacial con miras a 2031, Japón compite de manera paralela con China, país que proyecta lanzar en 2028 su propia misión para traer muestras directamente de Martes.

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