La fiscalía de Avellino, en el sur de Italia, abrió una investigación por "homicidios involuntarios" tras el accidente de un autobús de peregrinos que el domingo por la noche dejó 39 muertos y una decena de heridos graves en la región de Nápoles.
La fiscalía de Avellino, en el sur de Italia, abrió una investigación por "homicidios involuntarios" tras el accidente de un autobús de peregrinos que el domingo por la noche dejó 39 muertos y una decena de heridos graves en la región de Nápoles.
"Por el momento, el balance se eleva a 39 muertos, entre ellos el chofer del micro", anunció ayer por la mañana el ministro italiano de Transportes, Maurizio Lupi. El micro transportaba a unos 48 pasajeros, todos de la provincia de Nápoles, que regresaban de una peregrinación a Pietrelcina, la población natal del Padre Pío, un sacerdote italiano canonizado en 2002 y muy venerado en el sur de Italia. Muchos niños se encontraban a bordo.
El primer ministro italiano, Enrico Letta, de visita en Atenas se refirió ayer a este accidente como un "momento muy triste para Italia".