Fuerzas de seguridad iraquíes y miembros de tribus aliadas mataron el viernes a 62 militantes de Al Qaeda en la provincia de Al Anbar, bastión sunita al oeste de Bagdad, donde también murieron 32 civiles.
Fuerzas de seguridad iraquíes y miembros de tribus aliadas mataron el viernes a 62 militantes de Al Qaeda en la provincia de Al Anbar, bastión sunita al oeste de Bagdad, donde también murieron 32 civiles.
En Al Anbar la mayor parte de la población está integrada por sunitas, opositores al primer ministro chiita Nuri Al Maliki. Según una fuente del ministerio del Interior, varios niños y mujeres figuran entre los muertos civiles en los combates.