6 de junio de 2014 - 09:51

Recrudecen las protestas y la violencia en Brasil

Es la segunda jornada de paro de los conductores de subte en San Pablo. La Policía militarizada reprimió a un grupo de sindicalistas que bloqueaba el ingreso a la estación. Los incidentes ocurren a pocas horas del partido amistoso entre Brasil y Serbia.

La policía brasileña y activistas protagonizaron hoy enfrentamientos en San Pablo, donde los conductores del subte realizaban el segundo día de huelga horas antes del partido amistoso entre Brasil y Serbia, preparatorio para el Mundial que comenzará dentro de seis días.

La Tropa de Choque de la Policía Militarizada lanzó gases lacrimógenos y balas de goma contra un grupo de sindicalistas que intentó bloquear el ingreso a la estación de Ana Rosa, al sur de San Pablo, donde el paro afectaba a cientos de miles de usuarios.

"Lamentable", respondió la presidenta Dilma Rousseff cuando un periodista le preguntó ayer su opinión sobre el paro de los trabajadores del subte de San Pablo.

Un cordón policial fue establecido esta mañana para evitar que el público invada, como lo hizo ayer, la estación Corinthians-Itaquera, ubicada en el este paulista, próxima al estadio Itaquerao donde el jueves próximo se disputará el partido de apertura de la Copa del Mundo, citó la agencia ANSA.

En tanto, el Movimiento de los Trabajadores Sin Techo, que movilizó unas 10.000 personas en una protesta realizada el miércoles, amenazó con cercar el estadio Morumbi, zona sur paulista, donde esta tarde se realizará el partido entre Brasil y Serbia.

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