El fernet: ayer un "remedio” y hoy un clásico

Ofrecido, en un principio, casi como un tónico medicinal, el licor italiano fue ganando adeptos en nuestra provincia y en todo el país a pasos agigantados. Cómo y dónde lo tomaban nuestros abuelos.

Desde hace más de 10 años, el fernet, se ha hecho acreedor de ser una de las bebidas más populares en nuestro país. Desde el 2003, su consumo creció 405%, convirtiéndose así en la bebida alcohólica que más incremento tuvo, superando inclusive a la cerveza. Se cree que un argentino bebe, en promedio, un litro y medio al año.

Realmente, esta bebida de origen italiano se ha transformado en una verdadera tentación, con cola, para la hora de la picada, para después de las comidas, o incluso en la previa.

Pero la del fernet no es una moda reciente. Ya nuestros bisabuelos, lo podían disfrutar en pleno centro de la ciudad en 1883. Veamos en que lugares se vendían y de qué forma lo bebían.

Génesis de una bebida amarga

El Fernet nació en Europa. Existen varias versiones acerca del lugar de origen de esta popular bebida. Algunos sostienen que fue creado en Francia, mientras que otros, le dan el crédito a la república Checa. Pero la mayoría sitúa a Italia como el país en donde nació como "poción mágica".

Durante el año 1845, en la ciudad de Milano, Italia, un boticario, Bernardino Branca, acompañado de su amigo y ayudante sueco llamado Fernet, elaboraron una bebida medicinal, pensado para aliviar diferentes dolencias; pero con el tiempo, el público lo transformó en un aperitivo.

También existe la otra campana de esta historia; la que sostiene que el verdadero inventor fue Ausano Ramazzotti (fundador de otra marca que sigue produciendo esta bebida en Italia), quien en 1815 desarrolló su fernet, pero lo llamó "amaro".

Llegó de Italia para quedarse

Con la llegada a gran escala de los inmigrantes, especialmente italianos, a nuestra provincia, muchos desembarcaron con nuevas costumbres. Las bebidas no fueron una excepción y el fernet fue una de ellas.

La ciudad de Mendoza, tenía varios negocios en donde vendían todas clases de aperitivos y licores, que en su mayoría eran importados.

Una de ella era la confitería "Universal" ubicada en la avenida San Martín, la que fue una de las pioneras en expender estas bebidas.

Otro era el almacén conocido como Centro Mendocino. Este establecimiento se encontraba en la esquina Entre Ríos y San Juan. Pero habían mucho más. Además del "Sin competencia" con domicilio en calle Lavalle -por nombrar algunos-, fue muy popular "La bombilla", en plena ciudad.

Recetado para los niños...

Cuando llegó el fernet a Mendoza en 1883, los distribuidores de este licor argumentaban que su uso era el indicado para calmar la sed, pero, principalmente le atribuían al líquido negro propiedades curativa y medicinales.

Fue así, que en sus publicidades mencionaban que estimulaba el apetito, facilitaba la digestión, calmaba el dolor de cabeza -aún no existía la aspirina- "apaciguaba" el mal de los nervios, también mejoraba el funcionamiento del hígado, se podía utilizar para el mareo y tenía propiedades anti-coléricas.

Algunos médicos lo recetaban para estas enfermedades, especialmente a los niños cuando se encontraban con problemas estomacales, en pequeñas cantidades. Pero lo que en un principio fue una especie de brebaje medicinal, fue transformado por los adultos en un aperitivo para escoltar picadas, asados y largas sesiones de truco.

Cuando los hombres lo tomaban puro

Por aquellos tiempos, el fernet se tomaba puro, aunque unos pocos lo disminuían con agua. Eran muy pocos los lugares en donde se tomaba un buen fernet, uno de marca italiana. Uno de estos sitios era la confitería Universal o la recordada Colón -calle San Martín y Necochea- quienes servían este delicioso licor acompañado con quesos variados, jamón crudo, aceitunas verdes y los recordados pickles. Su popularidad disminuyó a principios del siglo XX, en Mendoza. Pero regresó en los años 40.

Con un importante despliegue marketinero, la marca más popular de fernet se aseguró de estar en todos los medios; en las calles, en la radio, en los diarios, en los carteles de los tranvías y también en los estadios de fútbol de casi todo el país.

A partir de los  70 y 80 el fernet decayó como bebida popular. Pero a fines de los 90, fundamentalmente en la provincia de Córdoba - uno de los baluartes más importante de esta bebida- comenzó a tomar popularidad pero esta vez acompañado con una de las gaseosas más famosas del planeta. A tal punto, que el fernet con cola es un clásico instaladísimo en nuestro país, algo casi tan incomprensible para la mayoría de los extranjeros como nuestra gran afición por el mate.

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