Infaltables en las bodas reales europeas y en los eventos sociales más destacados, los fascinators se han convertido en objetos de deseo y culto de cualquier mujer elegante que busque destacarse.
Infaltables en las bodas reales europeas y en los eventos sociales más destacados, los fascinators se han convertido en objetos de deseo y culto de cualquier mujer elegante que busque destacarse.
Este detalle ornamental es un tocado de pequeño a mediano que puede ser de plumas o con flores, cintas, moños y sirve para resaltar la belleza y la personalidad de cada una.
Como explicó la diseñadora Laura Noetinger, se pueden utilizar en lugar de un sombrero o capelina, cuando la etiqueta lo permite. O, también, de noche, cuando también se los llama “cóctel hat” (sombrero de cóctel). “Son vistosos, esculturales y muy fáciles de usar, quedan muy bien en todas las mujeres”.
Se crean con una base, con peineta, elástico o vincha, de acuerdo al modelo que se realice, si es voluminoso o no. Explicó que la inspiración para realizarlos es muy variada pero que “no debe carecer del equilibrio en volumen, color y forma. Cualquier material es válido”.
Estas piezas fueron hace unos días las estrellas de la noche de la 8va edición del Prix de Baron B, la gala solidaria más esperada del año.
El evento, que combina lo más chic de Buenos Aires con la tradición y el estilo de los grandes premios hípicos europeos, año tras año convoca a las figuras más influyentes para colaborar con una ONG.
El Hipódromo de Palermo y una estupenda noche recibieron a los 700 invitados quienes respetaron el dress code del evento –fascinators para las mujeres y black tie para los hombres- que desafía a los asistentes a buscar la mejor síntesis entre elegancia y audacia, mezcla de juego, glamour, enigma y seducción.
Mike Amigorena, Paula Colombini, Julieta Kemble y su marido Justo Saavedra, Mariana Arias y Paloma Cepeda fueron de los primeros en llegar. Nicole Neumann eligió un fascinator de Laura Noetinger que rememoraba al sol y un vestido de Fabián Zitta para esta ocasión. Rocío Guirao Díaz, con vestido y tocado de Pablo Ramírez, y su marido Nicolás Paladini, by Hugo Boss, fueron algunas de las parejas más elegantes de la noche.
“La tendencia del Prix de Baron B de este año, fue el gran protagonismo de las coronas, son tocados en forma de tiara que se ve mucho en Europa. También hubo muchas flores, metal, plumas, velos. Las mujeres se producen para este evento, cada año buscan renovarse y sorprender”, concluyó la especialista en fascinators que fue una de las más elegidas por las figuras de la noche.
Aquí las mejores fotos de una noche a puro glamour. Fascinante:





