El expresidente de la Conmebol, Juan Angel Napout, está acusado de haber recibido más de 3,3 millones de dólares en sobornos, pero en la cocina de la cárcel en la que trabaja parece que ya ha ganado unos 19.
El expresidente de la Conmebol, Juan Angel Napout, está acusado de haber recibido más de 3,3 millones de dólares en sobornos, pero en la cocina de la cárcel en la que trabaja parece que ya ha ganado unos 19.
Según la evaluación de trabajo que hace la Oficina Federal de Prisiones, el paraguayo Napout, quien se encuentra dentro de una cárcel de Brooklyn, trabaja siete horas al día, de lunes a viernes, en la cocina del centro correccional. En aproximadamente un mes de trabajo, de mediados de junio a mediados de julio, ganó 19,32 dólares.
Se espera que Napout sea sentenciado el miércoles por una jueza de la corte federal de Brooklyn por su participación en el escándalo de corrupción que sacudió a la FIFA.
La fiscalía pide 20 años de cárcel para el exdirigente del fútbol sudamericano, al alegar que los sobornos que cobró desde 2010 al 2015 se los pagaban compañías de mercadotecnia deportiva a cambio de contratos para transmitir torneos importantes.
La evaluación del trabajo del ex vicepresidente de la FIFA en la cocina de la cárcel asegura que Napout es "trabajador, responsable, y trabaja bien con otros". El documento público está disponible en el sistema electrónico de la corte.

"Es respetuoso, llega temprano, limpio, y listo para trabajar", escribió su supervisor.
El escándalo de corrupción estremeció el mundo del fútbol, y fiscales estadounidenses llegaron a acusar a un total de 42 personas y varias compañías deportivas.
Napout, de 60 años, fue hallado culpable en diciembre pasado de recibir sobornos a cambio de la concesión de derechos televisivos en la región junto al brasileño José María Marin, quien fue condenado la semana anterior por Chen a cuatro años de prisión.
El paraguayo está recluido desde hace ocho meses en el Centro de Detención Metropolitano de Brooklyn, que según medios locales ha entregado a la Corte un reporte positivo de su comportamiento.
La investigación del FIFAGate, asumida por el Gobierno de Estados Unidos, incluyó el análisis de más de dos millones de documentos entre 2000 y 2015. Uno de los testigos clave del juicio fue el empresario de medios argentino Alejandro Burzaco, ex CEO de la empresa Torneos y Competencias, que confesó varios delitos a cambio de una reducción de su pena.
El escándalo, que estalló en 2015, dejó al descubierto la existencia de una intrincada red de corrupción y sobornos que salpicó al ente rector del fútbol mundial.