A pocos días de que los hijos de Ricardo Fort cumplan la mayoría de edad, Eduardo Martínez se quitó la vida. El hombre era personal trainer y expareja del empresario chocolatero y su persona de mayor confianza por lo que lo nombró tutor de Marta y Felipe Fort, de quienes se hizo cargo desde la muerte del mediático.
A pocas hora de la muerte de Ricardo Fort, el 25 de noviembre de 2013, Gustavo Martínez anunció que es él quien se quedó a cargo de los mellizos, ya que fue nombrado tutor legal de quienes entonces eran unos niños.
El papel principal de Gustavo Martínez en la vida de Martita y Felipe Fort
Gustavo era la persona que se encargaba de todo: los acompañaba a todos lados, vivía con ellos, viajaba con ellos, los llevaba al colegio y a cada una de sus actividades.
En el momento en el que se hizo responsable de los chicos, ellos tenían 9 años e incluso fue quien se encargó de darles la noticia de que había muerto su padre. Por lo que desde ese momento y hasta su muerte, fue la figura “paterna” de Felipe y Martita.
Gustavo Martínez junto a Felipe y Martita Fort en 2019
“Quiero que lo recuerden como un buen tipo, con sus defectos y errores. Entiendan que fue una persona generosa, siempre quiso ser artista, estaba orgulloso de lo que hacía. A mí me llenó de felicidad, me hizo tener una familia hermosa y con él compartí los mejores años de mi vida”.
Pese a que ya no estaban juntos, siempre contó con el apoyo de Gustavo. Por lo que meses antes de morir, Ricardo realizó un poder a través del cual dejaba establecido que si algo le sucedía, su amigo quedaba a cargo de la tutela de los chicos, que en ese entonces tenían solo nueve años.