A los 81 años, Nora Cárpena vuelve a ocupar un lugar central en la ficción televisiva argentina. Lo hace con " Sombras", un thriller psicológico que se emite por Net TV y que le propone un desafío inédito en su extensa carrera: interpretar a una mujer manipuladora, despótica y con un pasado oscuro. Lejos de considerar esta participación como un regreso, la actriz tiene una explicación para su ausencia de las pantallas: "Yo nunca me fui... la que se fue es la ficción".
La frase sintetiza una transformación profunda en la televisión argentina. Cárpena, una de las intérpretes que atravesaron distintas épocas de las telenovelas y los unitarios nacionales, debutó en televisión en 1964 y participó en producciones como "Rolando Rivas, taxista", "Padre Coraje", "Cuatro hombres para Eva", "El hombre que me negaron" y "Me llamo Julián". Hoy, en un escenario dominado por los realities, las ficciones importadas de las plataformas y los contenidos breves para celulares, vuelve a protagonizar una historia pensada para la televisión.
Desde el 24 de septiembre, "Sombras" se emite los jueves a las 21 por Net TV. La producción, que también cuenta con Silvia Kutika y Pablo Sórensen, tiene seis episodios y propone un relato en el que los secretos familiares, las relaciones de poder y la violencia ocupan el centro de la escena.
En la serie interpreta a Angelita, una mujer mayor que está postrada en una cama y ejerce desde allí un control permanente sobre su hija, encarnada por Kutika, y su nieto, interpretado por Sórensen. La historia se desarrolla en una casa que concentra las tensiones de una familia atravesada por la manipulación y las heridas del pasado. Según la sinopsis, "el horror no viene de lo sobrenatural, sino de lo doméstico. Una familia como prisión, el amor como obsesión y la violencia como herencia”.
Aunque no se trata de una superproducción, la actriz destaca el compromiso del equipo. "Ésta no es una mega producción, pero fue hecha muy seriamente. todos pusimos lo mejor. Se grabó en poco tiempo", cuenta sobre el trabajo, cuyas escenas de interiores se filmaron en una casa de San Telmo.
Para Cárpena, participar en una ficción de estas características también significa recuperar una modalidad de consumo televisivo que parece cada vez menos frecuente: la de sentarse frente a la pantalla a una hora determinada para seguir una historia. Una experiencia diferente de la oferta bajo demanda de las plataformas y de los contenidos que se consumen en fragmentos.
Nora Cárpena, la televisión de ayer y la de hoy
La actriz no oculta su nostalgia por una televisión que ofrecía una presencia mucho más sostenida de la ficción nacional. "Yo no vivo esto como una vuelta, insisto, porque amo este oficio y estoy siempre dispuesta, sólo que desde la pandemia la ficción en televisión abierta empezó a apagarse", explica.
En su diagnóstico, la reducción de las producciones dramáticas contrasta con la abundancia de programas de entretenimiento y cocina. Cuando le preguntan qué piensa de la televisión actual, responde sin rodeos: "No entiendo por qué hay tanto programa de cocina... cuánta gente picando cebolla en cámara, por favor".
Sin embargo, no tiene prejuicios respecto de los formatos que dominan la pantalla. Consultada sobre una posible participación en "MasterChef Celebrity", revela que la convocaron, aunque su reciente operación de cadera le impediría afrontar las exigencias físicas del programa. " Me operé hace poco de la cadera y me resultaría muy difícil estar tanto tiempo parada", explica. Y aclara: "Pero no tengo prejuicio con el formato: si me pagan, y el trabajo lo vale, voy".
Su relación con la televisión, de todos modos, no se limita a la ficción. Cárpena sigue con atención la actualidad del medio y tiene un programa que no se pierde: "Otro día perdido", el ciclo de Mario Pergolini. "A esa hora va Pergolini y yo no me lo pierdo nunca. Me encanta su estilo, me interesan sus entrevistas, lo veo todas las noches", afirma.
La declaración revela a una espectadora que mantiene la curiosidad por lo que sucede en la pantalla, incluso cuando sus preferencias no coinciden necesariamente con la oferta predominante.
Mientras tanto, el trabajo continúa en otros escenarios. Junto a Víctor Agú, participa en un radioteatro en homenaje a Alberto Migré, el autor que fue responsable de algunas de las telenovelas más recordadas de la televisión argentina. También integra el elenco de "Viuda e hijas", la obra teatral con la que se encuentra de gira junto a Iliana Calabró, María Valenzuela y Paula Morales.
"El trabajo es una fuente de ingreso, pero también es una gran motivación", sostiene. Y agrega: "No me gusta estar sin hacer nada. Nunca fui buena ama de casa".
De Ana María Campoy a Moria Casán
La vocación artística de Cárpena también se explica por los vínculos que construyó a lo largo de su vida. Al preguntarle qué es lo que más disfruta de su profesión, recuerda a su amiga Ana María Campoy, la actriz que murió en 2006 y con quien compartía una relación marcada por el humor y la complicidad. "Como decía mi amiga Ana María Campoy, 'A mí lo que me gusta es pintarme la cara'", recuerda.
Las dos tenían una diferencia de edad de veinte años, pero eso nunca fue un obstáculo para la amistad. Una vez por semana salían a cenar y hablaban durante horas. "Ella le decía a Pepe (Cibrián, su marido): 'Me voy con Nora a hablar de teatro'. Mentira, nos íbamos a charlar de cualquier cosa. Era un gran plan estar con ella", cuenta.
Otro de los vínculos decisivos de su vida profesional y personal fue el que mantuvo con Moria Casán. Ambas integraron "Brujas", la exitosa obra teatral que se convirtió en un fenómeno de la escena argentina, y volvieron a compartir pantalla años después en "Incorrectas", el programa que Casán conducía por América.
Cárpena recuerda especialmente aquella etapa porque coincidió con uno de los períodos más difíciles de su vida. Tras una sucesión de accidentes cerebrovasculares, su marido, Guillermo Bredeston, necesitó internación domiciliaria durante varios años. Ella permaneció a su lado hasta su muerte, en julio de 2018, después de 52 años juntos.
"Cuando Guillermo estaba tan mal, Moria me llamó para llevarme a Incorrectas, un programa que hacía a la tarde por América, con chicas jóvenes. De alguna manera ella me salvó, porque me despejaba un rato, me hacía bien", recuerda.
Su reconocimiento hacia Casán es contundente. "Es una número uno, como Mirtha (Legrand), como Susana (Giménez). Son 'étoiles' (estrellas), son mujeres diferentes. A Moria la veo en la tele, qué bien lo hace", afirma.
También vio la serie biográfica de Netflix dedicada a la conductora, en la que su sobrina Luciana Cárpena, hija de su hermana Claudia, la interpreta. De la producción, destaca especialmente la manera en que se presenta la personalidad de Casán: "Lo que me fascina de la serie es que se muestra la verdad de Moria, que es una persona muy valiente y sincera, no se guarda nada".
Y reserva un elogio particular para Sofía Gala Castiglione, quien interpreta a Moria en su juventud: "Todas las actuaciones están muy bien, pero debo decir que Sofía Gala como Moria joven está estupenda".