15 de octubre de 2026 - 11:23

La nueva vida de Benito Noble, el hijo de Julieta Ortega e Iván Noble: tiene 20 años, estudia para ser entrenador personal y trabaja en la producción de espectáculos

Creció en una de las familias artísticas más conocidas de Argentina, pero por ahora eligió otro camino.

Benito Noble Ortega podría haber elegido casi cualquier rama del espectáculo sin salir de su propia familia. Es hijo de Julieta Ortega e Iván Noble, nieto de Palito Ortega y Evangelina Salazar y creció rodeado de actores, cantantes y músicos.

Sin embargo, a los 20 años, su presente pasa principalmente por el entrenamiento físico y la producción detrás de los shows, dos caminos bastante diferentes de convertirse en cantante o actor.

Iván Noble reveló recientemente que su hijo estudia Educación Física y comenzó a especializarse con la intención de convertirse en personal trainer. Al mismo tiempo, está dando sus primeros pasos en la producción de espectáculos.

El gimnasio se convirtió en su principal interés

La inclinación por el entrenamiento no apareció de un día para otro. Julieta Ortega ya había contado que Benito entrena todos los días y que el gimnasio se convirtió en una de sus principales pasiones.

Después de terminar la secundaria comenzó estudios vinculados con Educación Física y se metió de lleno en conocimientos sobre entrenamiento, alimentación y funcionamiento corporal.

La actriz reconoció incluso que durante años imaginó que su hijo probablemente terminaría relacionado con alguna disciplina artística debido al entorno en el que había crecido.

Pero cuando Benito mostró otro interés, tanto ella como Noble optaron por acompañarlo.

También comenzó a viajar con Palito Ortega

La segunda parte de su presente sí lo acerca a los escenarios, aunque no como artista.

Iván contó que Benito está empezando a trabajar en producción de shows y que, por ahora, realiza más tareas junto a Palito Ortega que con su propio padre.

El joven comenzó a subirse a los micros de gira y a desempeñarse como asistente de escenario, conociendo desde adentro la parte técnica y logística necesaria para que un recital funcione.

Todavía es demasiado temprano para saber si ese trabajo terminará convirtiéndose en su profesión principal. Noble planteó justamente esa posibilidad sin presentarla como una decisión definitiva: quizás su hijo termine dedicándose a la producción.

Una infancia conocida, pero un presente de bajo perfil

Benito nació de la relación que Julieta Ortega e Iván Noble mantuvieron durante varios años. Aunque desde chico apareció ocasionalmente en fotografías familiares, sus padres evitaron convertirlo en una figura pública permanente.

Con el crecimiento comenzó a mantener una presencia más propia, especialmente asociada con el ejercicio y el entrenamiento, pero continúa lejos de la exposición cotidiana de buena parte de su familia.

LAS MAS LEIDAS