El mundo del espectáculo y de la moda argentina se encuentra de luto tras confirmarse la muerte de Leandro Rud, el recordado empresario, representante de modelos y conductor televisivo, quien falleció este viernes a los 51 años de edad.
El empresario murió tras una valiente y pública batalla contra el cáncer. Su transición del éxito empresarial a la concientización sobre la salud y su inquebrantable amor por la vida.
El mundo del espectáculo y de la moda argentina se encuentra de luto tras confirmarse la muerte de Leandro Rud, el recordado empresario, representante de modelos y conductor televisivo, quien falleció este viernes a los 51 años de edad.
Su deceso, confirmado a la prensa por la modelo Alejandra Maglietti, se produjo tras una extensa y valiente batalla contra un cáncer de glándulas salivales.
Nacido el 19 de septiembre de 1974 en Buenos Aires, Rud creció en el seno de una familia trabajadora conformada por su padre Carlos, empresario textil; su madre Marta, docente; y sus hermanos Mariana y Gustavo.
Aunque fue sumamente reservado con su vida sentimental y no tuvo hijos, su familia y un selecto grupo de amigos y médicos se convirtieron en su trinchera de apoyo incondicional durante sus años más difíciles.
La trayectoria de Leandro Rud en el espectáculo comenzó de manera precoz. Apenas a los 18 años, a mediados de la década de 1990, fundó la agencia Leandro Rud Models. Rápidamente, su nombre se convirtió en un sello de éxito y prestigio en la industria publicitaria y del modelaje argentino.
Bajo su tutela y representación, saltaron a la fama o consolidaron su carrera figuras de enorme relevancia en la farándula local como Pamela David, Jésica Cirio, Alejandra Maglietti, Nicole Neumann, Karina Jelinek, María Susini, Débora Bello y Rocío Marengo, entre muchas otras. Durante casi dos décadas, Rud lideró el mercado de la moda, pero el éxito empresarial vino acompañado de un costo invisible: altos niveles de estrés y persistentes ataques de pánico.
En 2014, desgastado por la exigencia de la industria, tomó la drástica decisión de cerrar su agencia y alejarse definitivamente de la representación de modelos para priorizar su salud y su bienestar mental.
El verdadero giro en su vida ocurrió poco después de su retiro empresarial. Lo que inicialmente se manifestaba como cansancio y trastornos de ansiedad terminó por develar un panorama devastador en 2015.
Tras varios estudios sin resultados concluyentes, una tomografía identificó un tumor maligno en las glándulas salivales, una patología oncológica poco frecuente que ya se había extendido hacia los huesos.
Ante la adversidad, Rud no se ocultó. Decidió volcar su vida hacia los medios de comunicación y asumió la conducción del programa La Noche, emitido primero por C5N y posteriormente por la pantalla de Canal 9.
Desde ese espacio televisivo, y apoyado activamente en sus redes sociales, transformó su padecimiento en una cruzada pública para concientizar sobre el cáncer, fomentar los chequeos preventivos y romper los tabúes sociales que rodean a las enfermedades oncológicas.