9 de septiembre de 2026 - 13:56

Es hija de una de las Trillizas de Oro, trabajó como radióloga y llegó a una exitosa serie de Netflix: la vida de Laura Laprida

Hija de María Eugenia Fernández Rousse, Laura Laprida creció rodeada de televisión, pero su camino no fue lineal.

Laura Laprida nació dentro de una de las familias más reconocidas de la televisión argentina, pero su carrera estuvo lejos de resolverse solamente por ser hija de una de las Trillizas de Oro. Su mamá es María Eugenia Fernández Rousse y sus tías son María Emilia y María Laura, aunque ella pasó por años de castings, trabajos paralelos y hasta guardias hospitalarias antes de consolidarse como actriz.

Hoy vive en Madrid y forma parte de una trayectoria que ya incluye ficciones argentinas e internacionales.

Uno de sus grandes saltos llegó con Sagrada familia, la serie creada por Manolo Caro para Netflix, donde interpretó a Natalia y compartió proyecto con figuras como Najwa Nimri, Alba Flores y Macarena Gómez.

Creció entre cámaras, pero la actuación tardó en convertirse en una profesión estable

Desde chica, Laura estuvo familiarizada con estudios, camarines y grabaciones por la carrera de su mamá y sus tías.

A los 15 años empezó a trabajar como modelo y más tarde consiguió oportunidades en televisión. Una de las primeras fue Jake & Blake, producción de Cris Morena y Disney Channel encabezada por Benjamín Rojas.

Sin embargo, después apareció un largo período con pocas oportunidades. Entre aquella serie y Historia de un clan pasaron varios años y Laura reconoció que comenzó a preguntarse si podía depender exclusivamente de la actuación.

Fue entonces cuando decidió buscar una segunda profesión vinculada con otro interés que siempre había tenido: la medicina.

Estudió Radiología y llegó a trabajar en el Hospital Fernández

Primero evaluó Enfermería e Instrumentación Quirúrgica, pero finalmente eligió Radiología. Se recibió y comenzó a realizar prácticas y guardias en el Hospital Fernández de la Ciudad de Buenos Aires, donde trabajó en sectores como emergencias, terapia intensiva y quirófano.

En aquel momento podía pasar de un set de televisión a colocarse el ambo y trabajar con pacientes. Ella misma explicó que el hospital funcionaba casi como una vida paralela, completamente desconectada del ambiente artístico.

El giro llegó mientras todavía transitaba esa etapa. Fue convocada para integrar Historia de un clan, la serie dirigida por Luis Ortega sobre la familia Puccio, y su personaje de Paula le dio una exposición mucho mayor.

Después llegaron nuevas producciones argentinas y la actuación comenzó finalmente a ocupar el centro de su vida profesional.

En 2020 se mudó a Madrid y volvió a empezar

Laura decidió dar otro salto en septiembre de 2020, cuando se instaló en Madrid junto a su pareja, Eugenio Levis. El cambio implicó conseguir representante, hacer nuevos castings y reconstruir su red laboral lejos de Argentina.

A los pocos meses apareció una de las oportunidades más importantes de su carrera: fue elegida para interpretar a Natalia en Sagrada familia.

La producción de Netflix, creada por Manolo Caro, tuvo dos temporadas y se convirtió en uno de los proyectos internacionales más visibles de Laprida.

La serie gira alrededor de una familia que intenta comenzar una nueva vida en Madrid mientras esconde un pasado oscuro. Laura interpretó a un personaje directamente involucrado en uno de los principales conflictos familiares de la historia.

Su presente está en España y sumó una nueva etapa personal

En 2026, Laprida continúa radicada en Madrid, donde vive desde hace seis años. Además de seguir desarrollando su carrera actoral, en agosto de 2025 fue mamá por primera vez junto a Eugenio Levis: nació Otto, su primer hijo.

Su recorrido terminó siendo bastante distinto del que podía imaginarse por su apellido. Fue modelo, actriz juvenil, técnica radióloga en un hospital público, volvió a apostar por la actuación y después emigró a España, donde logró insertarse en producciones internacionales.

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