En 1995, la recreación de la autopsia a un extraterrestre en el programa Memoria (Canal 9), conducido por el fallecido Samuel "Chiche" Gelblung, se convirtió en uno de los momentos más célebres y recordados de la televisión argentina.
En 1995, el periodista lideró un informe en su programa "Memoria" que quedó en el recuerdo de los argentinos y se burló de las fake news sobre el incidente en Roswell.
En 1995, la recreación de la autopsia a un extraterrestre en el programa Memoria (Canal 9), conducido por el fallecido Samuel "Chiche" Gelblung, se convirtió en uno de los momentos más célebres y recordados de la televisión argentina.
A mediados de ese año, cobró repercusión internacional un célebre video en blanco y negro, presentado por el productor británico Ray Santilli, que mostraba la supuesta autopsia realizada por el ejército de Estados Unidos a un ser alienígena tras el incidente ovni de Roswell en 1947.
Mientras los medios de todo el mundo debatían la veracidad del material, Chiche Gelblung supo rápidamente que se trataba de un fraude.
Para demostrar lo sencillo que resultaba construir una mentira visual convincente, mucho antes de la época de la Inteligencia Artificial y las campañas de fake news en redes sociales, decidió realizar su propia versión en vivo y en directo con un presupuesto modesto.
Para llevar a cabo el experimento, la producción del programa Memoria invirtió cerca de 4.000 dólares en la elaboración del cuerpo. Encargaron a realizadores de efectos especiales la confección de un muñeco humanoide con cabeza prominente, ojos grandes y piel de látex.
Con el objetivo de simular los órganos internos y lograr el realismo al momento de efectuar los cortes, rellenaron la criatura con menudos y vísceras de pollo comprados en una avícola local.
El día de la emisión, el estudio de Memoria se acondicionó con sábanas blancas, iluminación fría e instrumental médico para imitar la estética del registro de Roswell.
Chiche convocó a cirujanos y médicos forenses reales, quienes vistieron túnicas sanitarias y ejecutaron el procedimiento con técnica profesional. A medida que los médicos cortaban la piel sintética y extraían los restos orgánicos en vivo, la transmisión intercalaba imágenes de los detalles en blanco y negro, logrando una estética prácticamente idéntica a la del metraje internacional.
Al finalizar la intervención, Chiche Gelblung reveló a la audiencia que lo que parecía una prueba científica irrefutable no era más que un montaje de goma y entrañas de animales.