El cine latinoamericano ingresó a la competencia por la Concha de Oro del Festival de San Sebastián con el estreno de Glaxo, la nueva película del argentino Benjamín Naishtat, basada en la novela homónima de Hernán Ronsino. El filme, protagonizado por Lali Espósito, Marcelo Subiotto, Esteban Bigliardi y Esteban Lamothe, propone una historia de amistad, deseo, traición y violencia ambientada en una pequeña ciudad bonaerense.
La película transcurre inicialmente en Chivilcoy, en 1957. Allí, cuatro jóvenes mantienen un vínculo estrecho hasta que la llegada de un siniestro excomisario de policía y su seductora esposa altera el equilibrio de ese grupo. El pasado de los personajes vuelve a aparecer décadas después, cuando deben enfrentarse a viejas heridas, culpas y a la posibilidad de la venganza.
En la historia, Lali Espósito interpreta a la esposa del personaje encarnado por Subiotto, una mujer que se convierte en objeto de deseo de los cuatro amigos y que funciona como uno de los detonantes de los acontecimientos que modificarán sus vidas. La actriz definió el papel como una experiencia especialmente atractiva y destacó la dimensión de libertad que buscó imprimirle al personaje.
Cómo es la película con Lali Espósito
Glaxo parte de la novela publicada por Ronsino en 2009, pero Naishtat construye una película que conecta ese universo de ficción con distintos momentos de la historia argentina. La propia descripción oficial del Festival de San Sebastián señala que el relato se desplaza entre épocas y que el pasado reaparece para enfrentar a sus protagonistas con la culpa, las heridas y la posibilidad de la venganza.
La producción tiene una particularidad que también atravesó la presentación del filme en San Sebastián: aunque se trata de una película profundamente argentina, fue producida como una coproducción entre Brasil y Argentina y rodada en Brasil. En la ficha oficial del festival figuran como productoras la brasileña RT Features, de Rodrigo Teixeira y Berta Marchiori, y la argentina Rei Pictures.
Durante la conferencia de prensa, Naishtat cuestionó la situación actual de la producción cinematográfica argentina y sostuvo que las condiciones generadas por las políticas del Gobierno de Javier Milei hicieron imposible filmar la película en el país. El director habló de un “congelamiento y desmantelamiento” de las políticas estatales de apoyo al cine. El productor brasileño Rodrigo Teixeira, por su parte, planteó la coproducción como una forma de solidaridad entre países de la región.
La dimensión política no aparece solamente vinculada a las condiciones de producción. En la propia película, la violencia política y las experiencias dictatoriales sobrevuelan la historia de los personajes. Naishtat explicó en San Sebastián que Glaxo fue concebida antes de la coyuntura política actual, pero que determinados elementos de aquella Argentina encuentran resonancias en el presente.
El personaje de Subiotto es central en esa lectura: se trata de un excomisario con un pasado oscuro que habla de la necesidad de “civilizar” y combatir la “barbarie”. Según las declaraciones recogidas durante la presentación, esas expresiones fueron vinculadas por los realizadores con debates políticos contemporáneos, aunque la película está construida sobre una historia situada varias décadas atrás.
Lali Espósito en la alfombra roja de San Sebastián, con una remera que reivindica la soberanía de Malvinas. Foto: EFE.
Glaxo compite en la Sección Oficial de la 74ª edición del Festival de San Sebastián, que se desarrolla entre el 18 y el 26 de septiembre. La película tiene una duración de 106 minutos y fue presentada oficialmente como una producción de Brasil y Argentina, dirigida y escrita por Naishtat. La música está a cargo del japonés Shigeru Umebayashi.
El desembarco latinoamericano en la competencia no termina con Glaxo. La Sección Oficial también incluye Mis muertos tristes, del chileno Pablo Larraín, y Las disculpas de Vicentina, del brasileño Gabriel Martins. A ellas se suman otras producciones latinoamericanas en diferentes secciones del festival, mientras que Cinco años, cuatro meses, de los colombianos Juan Miguel Gelacio y Esteban Hoyos, participa en Horizontes Latinos.
En paralelo, la jornada de San Sebastián tuvo otro de sus estrenos esperados con La bola negra, de Javier Calvo y Javier Ambrossi, conocidos como Los Javis. La película, inspirada en una obra inacabada de Federico García Lorca, participa en la sección Perlas y fue elegida para representar a España en los premios Óscar.