Cande Ruggeri suele compartir con sus seguidores distintos momentos de su vida familiar junto a Nicolás Maccari y su hija Vita. Esta vez, la influencer mostró el resultado de la renovación del dormitorio de la pequeña, un ambiente que transformó por completo con nuevos detalles decorativos y una propuesta pensada para acompañar su crecimiento.
La habitación combina tonos suaves, muebles de madera y elementos inspirados en la naturaleza. Pero el gran protagonista es el mural que ocupa una de las paredes y convierte el cuarto en un escenario de cuento, acompañado por una cama tipo casita y diferentes detalles que aportan personalidad al espacio.
Un árbol Sakura pintado a mano que transforma la pared
Uno de los cambios más llamativos fue la incorporación de un árbol Sakura con flores pintado directamente sobre la pared. Cande compartió el resultado en sus redes y agradeció a la artista encargada de realizar el trabajo, que modificó por completo una superficie que antes se mantenía en blanco.
El mural funciona como el punto central de la decoración y aporta color sin recargar el ambiente. Las ramas y flores crean una imagen delicada y se integran con el resto de los elementos del dormitorio, logrando una estética infantil que conserva los tonos suaves elegidos para el espacio.
Mariposas monarca para completar la decoración
Entre las ramas del árbol también aparecen mariposas monarca, otro de los detalles que refuerza la inspiración natural de la habitación. Su presencia suma movimiento al mural y hace que la pared parezca formar parte de una escena mucho más amplia, como si se tratara de un pequeño jardín dentro del dormitorio.
La combinación del Sakura y las mariposas permite crear un ambiente soñador sin necesidad de llenar el cuarto de objetos decorativos. De esta manera, una sola pared concentra gran parte de la personalidad del espacio y se convierte en uno de los rincones más especiales de la habitación de Vita.
La cama tipo casita, el rincón más lúdico
Frente al mural se encuentra una de las piezas más llamativas del dormitorio: una cama tipo casita, con estructura de madera blanca y un pequeño techo que le da forma de vivienda. El diseño transforma el lugar destinado al descanso en un elemento que también invita al juego y a la imaginación.
La cama se complementa con ropa de cama de estampado floral y detalles personalizados, mientras que los tonos claros ayudan a mantener la luminosidad del cuarto. Esta elección demuestra cómo un mueble infantil puede convertirse en uno de los principales recursos decorativos sin perder funcionalidad.
Flores, muebles pequeños y tonos suaves
La habitación también cuenta con una alfombra de peluche con forma de flor, una lámpara colgante del mismo estilo y una pequeña mesa con cajonera, libros y espejo. Las paredes blancas y el piso gris funcionan como una base neutra para que el mural y los detalles decorativos tengan mayor protagonismo.
El resultado es un dormitorio que mezcla diseño, juego y calidez. Con pocos elementos, pero cuidadosamente elegidos, Cande Ruggeri consiguió crear para Vita un espacio personal lleno de detalles infantiles, donde el árbol Sakura, las mariposas y la cama tipo casita terminan de darle una identidad propia.