Cande Ruggeri mostró cómo quedaron dos de los espacios más especiales de su casa: la habitación y el cuarto de juegos de su hija Vita Maccari. La influencer fue compartiendo en redes sociales distintos momentos de la transformación y eligió una decoración infantil, cálida y luminosa para acompañar el crecimiento de la pequeña.
El dormitorio tiene como protagonista un gran mural pintado a mano, mientras que el playroom fue pensado con una distribución funcional para que Vita pueda jugar, leer y realizar distintas actividades. Entre muebles especialmente diseñados, colores suaves y juguetes, ambos ambientes tienen una identidad propia.
Un dormitorio que parece salido de un cuento
Uno de los cambios más importantes de la habitación fue la incorporación de un árbol Sakura pintado directamente sobre una de las paredes. Las ramas están acompañadas por flores y mariposas monarca, un detalle que convirtió la superficie blanca en el principal atractivo del cuarto. Cande mostró el resultado en sus redes y agradeció a la artista que realizó el trabajo.
El mural se integra con una decoración de tonos claros y elementos inspirados en la naturaleza. El cuarto conserva las paredes blancas y el piso gris, mientras que una pequeña mesa con cajonera, libros y un espejo completa uno de los sectores. La combinación permite que el dibujo tenga protagonismo sin que el ambiente quede recargado.
La cama tipo casita, el detalle más tierno
En el centro de la habitación también se destaca una cama con forma de casita, realizada en madera blanca y con un pequeño techo que le aporta un aire lúdico. El diseño funciona tanto como espacio de descanso como elemento decorativo y acompaña la estética de cuento que Cande buscó para el dormitorio.
La ropa de cama suma otro detalle infantil: tiene un estampado de margaritas en tonos suaves y se combina con un almohadón personalizado con el nombre de Vita. A un costado aparece una alfombra con forma de flor y una lámpara colgante del mismo concepto, recursos que completan la ambientación sin perder la luminosidad del espacio.
Un playroom pensado para jugar y aprender
El otro gran espacio destinado a Vita es su cuarto de juegos, que Cande mostró como un pequeño mundo dentro de la casa. La idea de la pareja fue crear un lugar donde su hija pudiera divertirse durante la infancia, pero que también pudiera adaptarse a otras actividades a medida que creciera. Por eso, además de juguetes, el ambiente cuenta con sectores destinados a la lectura y las tareas.
Uno de los elementos centrales es un gran mueble modular diseñado especialmente para organizar los juguetes. También hay una mesa baja con sillas, un espejo colocado a la altura de la niña y una cocinita infantil equipada con pequeños utensilios. La propuesta prioriza muebles accesibles para Vita y una distribución que le permite moverse y jugar con libertad.
El “departamento” de Vita dentro de la casa
El playroom no siempre tuvo el aspecto actual. En 2024, cuando Vita cumplió su primer año, Cande había mostrado cómo comenzaba a tomar forma lo que llamó, con humor, “el departamento de Vita”. En ese momento, el espacio estaba lleno de juguetes y tenía una cocinita, una mesa con sillas a escala y distintos muebles donde se acumulaban los regalos de la pequeña.
Con el tiempo, ese sector evolucionó hasta convertirse en un ambiente más organizado y pensado para acompañar distintas etapas de su crecimiento. La habitación y el playroom muestran dos formas diferentes de entender el espacio infantil mientras el dormitorio apuesta por una estética delicada, el cuarto de juegos prioriza la autonomía, la creatividad y el movimiento. Así, Cande logró que cada rincón tuviera una función sin perder el estilo cálido que caracteriza a la casa.