Luna Funes eligió un recorrido profesional muy diferente al que hizo conocida a su madre, Débora Pérez Volpin. Después de experimentar con un emprendimiento propio de pastelería mientras estudiaba, completó la carrera de Arquitectura en la Universidad de Buenos Aires y en 2026 sumó una nueva faceta vinculada con la docencia universitaria.
Antes de dedicarse de lleno a la arquitectura, Luna también había explorado otra faceta. En 2021 creó Jaia, Tienda Dulce, un emprendimiento de pastelería con el que realizaba tortas artesanales y otros productos caseros por pedido. El proyecto dejó de actualizarse en 2022 y marcó el cierre de una etapa laboral diferente.
El emprendimiento de tortas que creó mientras estudiaba
El emprendimiento nació cuando Luna todavía transitaba sus primeros años como estudiante. A través de Jaia, ofrecía tortas y preparaciones dulces realizadas de manera artesanal, entre ellas rogel, brownies con merengue y cheesecakes.
La propuesta funcionaba principalmente por pedidos y tenía una identidad propia en redes sociales. La joven describía sus productos como elaborados de manera casera y con mucho amor, mientras avanzaba paralelamente con sus estudios universitarios.
Su paso por la FADU y el título de arquitecta
Con el paso de los años, Luna fue dejando atrás aquella faceta para concentrarse en su carrera. Finalmente, se recibió de arquitecta en la Facultad de Arquitectura, Diseño y Urbanismo (FADU) de la UBA, una formación que actualmente forma parte central de su perfil profesional.
Su recorrido académico también la llevó a acercarse a la enseñanza. En 2026 comenzó a desempeñarse como ayudante de docencia en una materia inicial de la carrera de Arquitectura, según la información publicada sobre su actividad profesional.
Cómo comenzó su nueva etapa dando clases en la UBA
El nuevo trabajo representa un cambio respecto de sus primeras experiencias laborales. Luna pasó de crear productos de pastelería para clientes particulares a acompañar a estudiantes que recién comienzan su formación universitaria. Lo cual la ayudo mucho más a seguir formandose en su rol.
De esta manera, la arquitectura dejó de ser solamente una carrera que estudiaba para convertirse también en el ámbito en el que desarrolla su actividad profesional. Su presente combina la formación que construyó durante años con una faceta académica que comenzó a desarrollar recientemente.
El perfil bajo que eligió mantener lejos de los medios
A diferencia de su hermano Agustín, que desarrolló una carrera vinculada con la comunicación, Luna eligió mantenerse alejada de la exposición pública y construir una identidad profesional propia. En 2024, se había informado que trabajaba en el área de compras de una desarrolladora inmobiliaria mientras terminaba Arquitectura.
Luna junto a su hermano y madre.
Hoy, la hija de Débora Pérez Volpin atraviesa una etapa diferente dejó atrás aquel proyecto de tortas artesanales y encontró en la arquitectura y la docencia universitaria un nuevo rumbo profesional.
Cuántos años tiene Luna Funes y cómo construyó su propio camino
Luna Funes cumplió 26 años el 30 de septiembre de 2026. Su recorrido estuvo marcado por experiencias muy diferentes entre sí: pasó por la pastelería artesanal, trabajó mientras terminaba la universidad y finalmente encontró en la arquitectura y la enseñanza dos de los principales ejes de su presente profesional.