10 de octubre de 2026 - 13:30

Así vive Andrés Caldarelli, el padre de las hijas de Dalma Maradona: en una casa de Núñez con fachada histórica, jardín con pileta y detalles centenarios

La pareja de Dalma Maradona vive con sus dos hijas en una casona de 1920 que conserva detalles originales y combina arquitectura clásica con espacios modernos.

En el exclusivo Barrio River de Núñez, Andrés Caldarelli y Dalma Maradona construyeron su vida familiar junto a sus hijas, Roma y Azul. La pareja compró la propiedad antes de casarse y decidió conservar buena parte de su estructura original, mientras incorporaba reformas para adaptarla a las necesidades de la familia.

La vivienda tiene alrededor de 354 metros cuadrados y conserva el aspecto de una construcción de principios del siglo XX. Aberturas de madera, pisos nobles, barandas originales y una fachada de estilo clásico conviven con una cocina moderna, tecnología y distintos recursos pensados para hacer más cómodo el día a día.

Una casona construida alrededor de 1920

La propiedad tiene una historia de más de un siglo. Fue construida alrededor de 1920 y, cuando Dalma y Andrés la adquirieron, decidieron encarar una renovación que mantuviera el espíritu antiguo del inmueble en lugar de reemplazarlo por completo.

La casa se distribuye en dos niveles y cuenta con cuatro dormitorios, tres baños, un altillo y una bodega oculta. Uno de los elementos que sobrevivió a la remodelación es la escalera con sus barandas de madera maciza, mientras que las aberturas originales también fueron restauradas.

Un living donde conviven lo antiguo y lo moderno

El living es uno de los ambientes que mejor conserva la identidad de la construcción. Una gran abertura en arco, acompañada por columnas blancas y ventanas tipo mirador, permite el ingreso de abundante luz natural y genera una conexión visual con el jardín.

La decoración combina esa arquitectura clásica con muebles contemporáneos, alfombras de estilo tradicional y accesorios cálidos. El resultado es un ambiente que mantiene los rasgos de la casa original, pero incorpora elementos actuales para la vida cotidiana de la familia.

Un jardín con árboles y pileta

Desde el living se puede acceder al jardín trasero, uno de los sectores más destacados de la propiedad. El espacio está rodeado de árboles de gran tamaño, arbustos y abundante vegetación, que aporta privacidad y convierte al exterior en una extensión de los ambientes interiores.

En medio del parque se encuentra la pileta, que cuenta con mallas de protección para evitar accidentes con las niñas. La familia buscó que este sector pudiera disfrutarse durante los meses de calor, pero también que fuera un espacio seguro para Roma y Azul.

La cocina moderna y los espacios de las niñas

A diferencia del living, la cocina tiene una estética mucho más actual. Está equipada con muebles blancos, electrodomésticos integrados, grifería minimalista y azulejos tipo subte, una combinación que aporta luminosidad y contrasta con los elementos antiguos que predominan en otras partes de la vivienda.

Los dormitorios de Roma y Azul también fueron adaptados a la vida familiar. Ambos espacios incorporan tonos rosados y detalles inspirados en princesas modernas, mientras que el resto de la casa conserva una decoración más neutra. Así, la propiedad reúne en un mismo lugar la historia de una construcción centenaria y las necesidades de la familia que hoy la habita.

LAS MAS LEIDAS