Segundo Cernadas construyó buena parte de su popularidad como galán de televisión durante los años 90 y 2000. Su gran salto llegó en 1997 con Ricos y famosos, la novela protagonizada por Natalia Oreiro y Diego Ramos, y después encadenó títulos como Muñeca brava, Los medios de hoy y producciones realizadas fuera de la Argentina. Esa vida profesional quedó atrás.
El giro empezó a tomar forma en 2015, cuando decidió involucrarse en la política de Tigre. Desde entonces, la actividad pública pasó de ser una participación ocasional a ocupar el centro de su agenda. Fue concejal, estuvo al frente de una oficina de ANSES, encabezó listas locales y se presentó como candidato a intendente en más de una oportunidad.
Del galán televisivo a una rutina dominada por Tigre
Cernadas se involucró en la política local 2015 y desde entonces su actividad pública ocupa el centro de su agenda.
Cernadas llegó a la televisión en 1996 y en pocos años se convirtió en una figura muy reconocible de las novelas. El contraste con su presente es marcado: ya no organiza su calendario alrededor de grabaciones, giras promocionales o contratos de ficción, sino alrededor de reuniones políticas, recorridas territoriales, debates locales y actividad dentro del distrito donde vive.
En 2025 explicó que llevaba diez años dedicado a ese camino y reconoció que la política terminó absorbiendo una parte de su vida que originalmente no imaginaba abandonar. Su trabajo se concentró especialmente en infraestructura, planificación urbana, seguridad y funcionamiento municipal, temas que suele utilizar como ejes de sus intervenciones públicas en Tigre.
El cambio político que volvió a mover su carrera
El exgalán se incorporó a Libertad Avanza en 2025.
Durante buena parte de su recorrido estuvo identificado con el PRO y Juntos por el Cambio. En 2019 y 2023 fue candidato a intendente de Tigre, pero no logró imponerse frente al oficialismo local. Más tarde tomó otra decisión que modificó su ubicación partidaria: a comienzos de 2025 se incorporó a La Libertad Avanza y pasó a respaldar públicamente el proyecto nacional de Javier Milei.
El cambio no eliminó las tensiones. En abril de 2026, Cernadas cuestionó con dureza la interna libertaria bonaerense y habló de operaciones y “fuego amigo” dentro del espacio. Al mismo tiempo, continuó apareciendo como uno de los referentes de mayor instalación pública de La Libertad Avanza en Tigre, un rol que mantiene su nombre dentro de la discusión local aun cuando su exposición ya no proviene de la televisión.
Una carrera actoral que no niega, pero que dejó de ser prioridad
Cernadas no reniega de los años de actuación. En entrevistas recientes recordó que ser actor le daba una aceptación social muy distinta a la que encontró en la política, donde cada posición genera adhesiones y rechazos. También admitió que el costo personal del cambio fue mayor de lo que esperaba, pero que la posibilidad de influir sobre decisiones concretas terminó pesando más.
Lejos de los sets de televisión.
A diferencia de otros intérpretes que alternan campañas políticas con regresos periódicos a la ficción, su trayectoria reciente muestra una separación mucho más marcada. Las novelas quedaron asociadas a una etapa de enorme popularidad, mientras que su presente está construido alrededor de un territorio específico y de una carrera política que ya supera la década.