Armando Bó dialogó con periodistas en su productora, en Buenos Aires, a media cuadra del Monumental. El espacio funciona como un coworking donde conviven distintos proyectos. Entre ellos están Moria, la serie sobre Moria Casán; Barreda, la película protagonizada por Luis Machín; y Las malas, la adaptación de la novela de Camila Sosa Villada que acaba de terminar de dirigir.
Ganador del Oscar por el guion de Birdman, junto con Alejandro González Iñárritu, Nicolás Giacobone y Alexander Dinelaris, Bó construyó una carrera que combina dirección, guion y producción. Hijo de Víctor Bó y nieto del cineasta Armando Bó, también encontró su propio camino a través de la publicidad y de About Entertainment, una productora independiente.
“Mis primeros pasos fueron dentro de la publicidad, que era un mundo totalmente diferente a lo que yo había vivido, que era el punto de vista de mi viejo y de mi abuelo, que era el cine”, contó en una entrevista con Clarín. Esa combinación, dice, le permitió desarrollar proyectos con mayor libertad.
Para Bó, producir significa sostener historias durante años. “Debe haber algo medio loco que uno mamó, esta pasión por contar algo, y remar, porque siempre es en contra”. Su experiencia familiar también pesa: su bisabuelo Silvestre Machinandiarena fue uno de los dueños de los Estudios San Miguel.
“El cine siempre es un bardo, un quilombo”, define. Y pone como ejemplo Barreda, proyecto que comenzó a desarrollar hace 15 años. Las malas también tuvo un largo recorrido: “La terminé de dirigir hace un mes, y estar editándola me parece una locura después de 6 años de haber empezado a querer contar ese gran libro de Camila (Sosa Villada), que es increíble como escritora”.
La experiencia de Hollywood
Bó vivió en Los Ángeles entre 2013 y 2019. Allí trabajó estrechamente con Iñárritu y participó de Birdman, experiencia que le permitió conocer desde adentro el funcionamiento de la industria estadounidense. “Fue como llegar a un lugar donde me di cuenta que era espectacular vivirlo, pero que también, por mi personalidad y que soy tan activo, tan productivo, estar en un mundo que era muy burocrático”, explica.
Según Bo, el principal problema es el enorme porcentaje de proyectos que nunca llegan a filmarse. “El 5% de las historias que se desarrollan se filman. Entonces, che, laburar al pedo, no. A mí cuando hay una idea que me gusta y la siento, la quiero usar”.
Su experiencia lo llevó a valorar todavía más la posibilidad de producir desde América Latina. “Entrás a un mundo que en un punto te domina esa burocracia. Y la verdad es que en estos territorios iberoamericanos somos nosotros los que vamos, producimos y chocamos contra los molinos de viento y no son otros los que tienen que hacerlo”.
El vínculo con Iñárritu, sin embargo, continúa. “Sí, sí, sí, sí, sigo”, responde. Aunque reconoce que necesitó construir un camino propio: “Hubo una decisión de decir ‘bueno, tengo que evolucionar, tengo que hacer mi propio camino’”.
Armando Bó y sus proyectos
Bó dirigió las dos primeras temporadas de El presidente, pero hoy no considera que deba ocupar necesariamente la silla de director en todos sus proyectos. Su experiencia junto a Iñárritu fue determinante para comprender esa dinámica. “Uno puede jugar en un puesto o en otro, creo que lo aprendí bastante laburando con el Negro Iñárritu”.
Su próximo desafío como director es Las malas, adaptación de la novela de Sosa Villada. Bó quedó impactado cuando leyó el libro: “Me fascinó y me rompió la cabeza”. La película busca acercarse a ese universo desde una mirada propia.
“Me gustó mirar ese mundo desde un punto de vista que tal vez es inesperado”, explica. Y frente a la posibilidad de recibir críticas por esa mirada, responde: “Bueno, porque está el mundo de lo políticamente correcto y lo que tiene que ser, y yo creo que en el mundo del arte tiene que haber libertad”.
La película llegará a los cines el próximo año. El rodaje se realizó en Córdoba y Uruguay, aprovechando incentivos de producción.
Uno de los aspectos que más destaca Bó es el vínculo generado entre las integrantes del elenco: “Estoy muy impresionado de estar editándola y habiendo vivido este proceso con todas las actrices que se volvió como una especie de familia”. Entre ellas está Karla Sofía Gascón, cuya participación estuvo atravesada por la polémica que siguió a Emilia Pérez.
Barreda y Moria
Barreda, dirigida por Daniela Goggi y protagonizada por Luis Machín, Carla Peterson y Mercedes Morán, llegó directamente al streaming. Para Bó, fue una decisión difícil.
“Duele un poco, no puedo negarlo”, dice. El productor imaginaba una película para salas, especialmente por el elenco. Sin embargo, destaca que Prime Video decidió respaldar un proyecto que durante años no había encontrado apoyo.
En paralelo, Moria representa otro de los grandes proyectos de la productora. Bo define la relación entre éxito y rentabilidad de manera particular: “Es un negocio emocional y sí, si Netflix está contento, nosotros también”.
Luca Prodan, Peter Lanzani y lo que viene
Entre los próximos proyectos aparece el debut de Peter Lanzani como director, con una película sobre Luca Prodan.
“Hace dos, tres años que venimos empujando desde el guion la visión de Peter de ese proyecto”, cuenta. Y explica la filosofía de la productora: “Somos una productora que sabe que los directores tienen que brillar para que nosotros podamos brillar como productores”.
Bó considera a Lanzani “uno de los mejores actores argentinos, lejos” y confía en su mirada sobre el líder de Sumo.